Antes de que el tiburón blanco fuera la pesadilla de cada película de terror, incluso antes de la existencia de Moby Dick, hubo un pez que era la pesadilla de todo ser vivo que habitara bajo el agua. Era un cazador nato que supo evolucionar más que el resto y que encabezó la cadena alimentaria en los océanos.
Este animal existió hace 360 millones de años. Sus restos han sido encontrados en rocas de Ohio, Estados Unidos y, si bien, su fósil fue encontrado hace tiempo, todavía hay secretos que se siguen revelando. ¿Cuál es este ser vivo que hizo que los océanos fueran su dominio y que, si existiera hoy, sería el temor de todo ser vivo?
El pez que era una máquina de cazar y que dominaba en la profundidad de los océanos
Según un estudio publicado en la revista The Anatomical Record, este animal llamada Dunkleosteus, era realmente revolucionario y fue mucho más que un pez; fue el depredador por excelencia.
Los fósiles de este animal se conocen desde hace alrededor de un siglo y no era mucho lo que se sabía sobre este, salvo que su aspecto debió ser terrorífico.
Un equipo de investigadores analizó los restos de este animal y llegaron a conclusiones que causaron una revolución dentro de la paleontología.
En ese sentido, se descubrió que el Dunkleosteus terrelli no tiene parecido con ninguno de sus pares, ya que estos se caracterizaban por sus dientes verdaderos, pero este pez había ido más allá y evolucionó para ser más peligroso. En lugar de dientes, presentaba cuchillas de hueso afilado que sobresalían de sus mandíbulas. Esto le servía para arrancar pedazos de carne grandes.
Asimismo, la mitad del cráneo de este animal estaba formado por cartílagos y no por huesos. También tenía un músculo en la mandíbula que le permitía abrir y cerrar la boca con rapidez y mucha fuerza, muy similar al que poseen los tiburones.
Un super depredador en el mar
La investigación sobre este animal ha revelado que las facultades y habilidades descubiertas señalan que su evolución le permitió ser un gran depredador. De hecho, en un principio se creía que su modo de alimentarse era a través de la succión, como otros peces, y no cazando y mordiendo, como los grandes depredadores.
Además, permite saber que los mares, hace 350 millones de años, tenían especies que harían que sumergirse en el agua significara un peligro muy grande para todos los animales, ya que nunca se sabía cuándo un Dunkleosteus se encontraba acechando.





