Las historias de brujas suelen pertenecer a los libros, las películas o las leyendas populares. Sin embargo, en el sur de España existe un pueblo donde esos relatos parecen cobrar vida todos los días. Se trata de Soportújar, una pequeña localidad de la Alpujarra Granadina que transformó su pasado legendario en un atractivo turístico único.
Ubicado en la provincia de Granada, cerca de Sierra Nevada, este pintoresco rincón andaluz es conocido por su ambientación inspirada en la magia, el misterio y los cuentos populares. Entre sus principales atracciones sobresale una llamativa casa de Hansel y Gretel, acompañada por esculturas de brujas, arañas gigantes, serpientes y diversos símbolos relacionados con el imaginario fantástico.
La fama del lugar creció especialmente en los últimos años entre quienes buscan destinos diferentes, marcados por historias sobrenaturales y escenarios poco habituales.
Un pueblo donde las leyendas se transformaron en identidad
La historia de Soportújar se remonta al siglo XVI. Tras la expulsión de los moriscos, la localidad fue repoblada por familias procedentes de Galicia, que llevaron consigo tradiciones, costumbres y antiguas leyendas paganas.
Con el paso del tiempo, esos relatos se integraron a la cultura local y dieron origen a la fama de un pueblo asociado a la brujería. Lejos de intentar borrar esa imagen, los vecinos la adoptaron como parte de su identidad y la convirtieron en un sello distintivo.
Hoy, recorrer sus calles implica encontrarse con figuras fantásticas en distintos rincones, además de espacios especialmente diseñados para recrear el universo de las leyendas. Incluso en el acceso al pueblo se puede visitar una especie de cueva ubicada en un barranco que funciona como puerta de entrada a esta experiencia temática.
Entre montañas, paisajes de gran belleza y una propuesta diferente, Soportújar logró posicionarse como uno de los destinos más originales de España para los amantes de los cuentos, el terror y la fantasía. Buenísimo.




