Hay muchos árboles que son dignos de fotografiar en otoño, el cerezo, el arce japonés, o el roble, aunque el liquidámbar destaca entre la multitud. En este artículo, exploramos esta especie, sus cuidados y cómo cultivarlo en el jardín.
Liquidámbar
El Liquidambar styraciflua es una de las fiestas cromáticas más espléndidas de la estación, ya que sus hojas verdes se visten de amarillo, anaranjado, rojo, burdeos y violeta. Esta especie está presente en el arbolado urbano de muchas ciudades y jardines, por lo que representa un importante impacto visual.
Tiene hojas lustrosas y grandes que se fragmentan en cinco y a veces siete puntas, evocando la forma de estrella. En la primavera, emite unas flores masculinas y femeninas, insignificantes, que dan paso a unas capsulas esféricas erizadas con gruesos pinchos, que permanecen todo el invierno.
No necesita demasiado mantenimiento, tolera la contaminación ambiental y la pavimentación, pero sí demanda espacio para crecer y ciertas condiciones. A continuación, te compartimos sus principales cuidados.
Condiciones de cultivo del árbol
Los expertos de Verde es vida revelan que el liquidámbar necesita pleno sol, aunque en zonas muy cálidas requiere una sombra protectora al mediodía. Es importante escoger un buen sitio en el jardín desde el principio, ya que por su tipo de raíz, pivotante, no lleva bien los trasplantes.
Prospera en suelos fértiles, ricos en materia orgánica y con pH ácido a neutro. Es importante evitar suelos calizos, arcillosos pesados o con salinidad. En lo que respecta al riego, hay que mantener el suelo siempre húmedo pero sin encharcar. De dos a tres riegos por semana en verano, mientras que en invierno se debe disminuir la frecuencia.
Se poda a finales del invierno o principios de la primavera, justo antes de que comience el nuevo crecimiento, para minimizar el daño y facilitar la cicatrización. Es un árbol que no requiere poda severa, prefiere limpiezas de ramas secas, enfermas o que se crucen para mantener su forma piramidal natural.
Teniendo en cuenta estos cuidados, tu liquidámbar se convertirá en el protagonista del jardín, con sus hojas coloridas en otoño, y aportando una sombra importante en verano.






