Astronomía

NASA tiene todo listo para que su telescopio más avanzado comience a cazar planetas en el espacio profundo

La NASA completó pruebas clave en su nuevo observatorio, asegurando una precisión inédita para buscar mundos lejanos

Un día después de finalizar esos controles, el coronógrafo del telescopio recibió luz cósmica por primera vez. La estabilidad lograda equivale a mantener un láser apuntado a una moneda desde casi 240 kilómetros de distancia. Los técnicos esperan mejorar aún más ese rendimiento en el futuro.

Logro de la NASA

El equipo principal de observación científica cuenta con 18 detectores distintos. Los especialistas asignaron una pequeña sección de cada componente para monitorear estrellas de referencia conocidas. El sistema corrige de manera continua cualquier movimiento minúsculo durante exposiciones prolongadas en el espacio.

Begoña Vila, responsable de los sistemas de guía en el centro Goddard, explicó la importancia del proceso. "Cada observación depende de la capacidad para mantenerse apuntando con precisión a la región correcta del espacio el tiempo suficiente para captar una imagen", señaló. La científica detalló que el mecanismo informa las posiciones cuatro veces por segundo para contrarrestar cualquier desviación.

Las pruebas confirmaron una estabilidad superior a una cienmilésima de grado durante media hora. "Fue un momento muy emocionante para el equipo", agregó Vila. El dispositivo también probará una forma inédita de orientación utilizando patrones detallados de longitud de onda en lugar de simples puntos luminosos.

Búsqueda de planetas

El coronógrafo interno bloquea el brillo estelar intenso para permitir el estudio de planetas tenues. Las vibraciones mínimas podrían arruinar las capturas al dejar filtrar luz no deseada. El componente inició su actividad a principios de mes y ajustó su enfoque progresivamente.

Vanessa Bailey, científica del Laboratorio de Propulsión a Chorro, remarcó que las observaciones iniciales confirman la capacidad de producir imágenes enfocadas. "Es una prueba muy limitada que inicia un proceso metódico de tareas cada vez más complejas", indicó. El primer objetivo fue un astro distante en la Gran Nube de Magallanes.

Los especialistas mantuvieron los detectores más calientes de lo normal en la etapa inicial para evitar contaminación. "Hacíamos pruebas preliminares, asegurándonos de que la luz atraviese el sistema", comentó Bailey. Tras enfriar el equipo para obtener mayor sensibilidad, lograron observar múltiples astros simultáneamente.

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