El planeta está repleto de lugares paradisíacos, mágicos e insólitos. Algunos todavía inalterados por la actividad humana, otros ya invadidos y convertidos en puntos turísticos. Desde la zona más recóndita de la Tierra hasta nuestra misma Provincia, con lugares increíbles para disfrutar al aire libre, este planeta ofrece infinitas experiencias sensoriales para todos los gustos.
Una de ellas tiene lugar en Palaos, un archipiélago paradisíaco de más de 500 islas ubicadas en el Pacífico. Entre ellas se encuentran las islas Chelbacheb (más conocidas como Islas Roca), declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2012.
Estas recónditas islas tienen el privilegio de contener un lago especial en el mundo: el Lago de las medusas doradas. Un enclave único en el mundo, sin salida al mar, este lago permite vivir una experiencia incomparable a cualquier otra al nadar sin ningún peligro entre miles de medusas.
Particularidades de las medusas doradas
Las medusas doradas, son una subespecie única que solo se encuentra en este archipiélago del Pacífico.
En sus orígenes eran medusas comunes y corrientes. Pero el tiempo y la evolución hicieron que al azar que estas medusas quedaron aisladas en Palaos en una zona marina sin depredadores. A partir de allí sobrevivieron alimentándose de algas de alta reproducción en el lago, y principalmente de la luz solar. Las medusas doradas subsisten gracias a la luz solar que abunda en esta remota isla del Pacífico.
La particularidad de esta especie que permite su contacto estrecho con el ser humano se debe a su aguijón: a diferencia de las demás medusas, las doradas tienen un aguijón tan pequeño que no llega a traspasar la piel humana en absoluto, haciendo que su picadura sea imperceptible e indolora en el cuerpo.
El problema climatológico del que se recuperó Palaos
En 2005, el Lago de las Medusas de las islas Palaos alcanzó un record histórico al albergar más de 30 millones de medusas. Sin embargo, el fenómeno de El Niño llevó a disminuir esa población considerablemente: en tan solo dos años pasaron a ser 5 millones de medusas.
Con el pasar de los años, la cantidad de medusas no dejaba de disminuir, y para 2016 la especie estuvo a punto de desaparecer por completo.
Los especialistas estudiaban la zona y no comprendían qué era lo que generaba esa disminución continua y tan abrupta de la especie marina. Hasta que un día, analizando factores divergentes y comunes con otros espacios similares en el mundo, notaron que el lago de las islas Roca era el único de su estilo abierto al público.
En 2017, el gobierno de Palaos realizó un estudió donde recogió datos alarmantes: la mayor causa de la desaparición de medusas era la invasión humana: los visitantes buceaban y contaminaban el agua con sus protectores solares.
En el estudio se evidenció un gran aumento de turistas en la zona que ingresaban al lago con cremas solares dejando el agua contaminada de productos químicos. Esto afectó negativamente a las medusas que, sumado al cambio climático y al aumento de la temperatura del agua, generaron una gran disminución en la especie.
Pero el gobierno tomó cartas en el asunto con gran velocidad. Fue así que luego de tomar medidas de preservación y limitación a la actividad turística, responsables del cuidado del lago de las medusas doradas afirmaron que la población de medusas aumentó a casi 630.000, según la última encuesta realizada en diciembre de 2018.
Hoy, la actividad turística sigue abierta al público pero con ciertas medidas que permiten la convivencia del ser humano y las medusas en un espacio natural sin igual. Algunas de esas medidas prohíben el ingreso al lago con cremas solares en la piel, darle de comer a los animales marinos y dejar residuos en la zona.







