A los 96 años murió el obispo Miguel Esteban Hesayne. Era el último de los obispos que, en los 70, se enfrentó a la dictadura militar y denunció la persecución, los asesinatos y la violación sistemática de los derechos humanos, junto a sus pares de La Rioja, Enrique Angelelli, de Neuquén, Jaime De Nevares, y de Quilmes, Jorge Novak.
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La Conferencia Episcopal Argentina anunció en la tarde de este domingo el fallecimiento del monseñor y obispo emérito de la Diócesis de Viedma, Miguel Esteban Hesayne, quien el próximo 26 de diciembre cumpliría 97 años.
En 2006 escribió, sobre su amigo Angelelli: “Hace 30 años que, quienes lo mataron logran todavía, matar su muerte, no obstante el clamor popular que lo proclama ¡¡¡el Obispo Mártir!!! Yo también me uno a este clamor. Tengo certeza moral de que fue asesinado por anunciar el Evangelio de Jesús sin mimetismos o retaceos diplomáticos”.
Criticó duramente al presidente Carlos Menem por sus políticas neoliberales, diciéndole que “usted puede hasta engañar al Papa con sus falacias políticas, pero no al Señor de la Iglesia y de la Historia, Jesucristo, para quien todos sabemos que verdaderamente hoy la pobreza es demasiada”.
Luego hizo lo mismo, en 2001, con Fernando De la Rúa, diciendo que “¿es lícito que comulgue un cristiano que, de hecho, asume la ideología neoliberal que engendra una situación de muerte para con millones de habitantes…, muerte infantil a poco de nacer, muerte acelerada a ancianos y muerte lenta a generaciones de jóvenes con una salud endeble etc., etc.? Sumemos estos hechos a los ajustes para pagar la deuda externa -que causan por día un centenar de niños muertos-, ¿puede comulgar con la conciencia tranquila el responsable directo o indirecto de tantas muertes? Llamemos a las cosas por su nombre: su gobierno, en vista a pagos legales (no justos), viene tomando medidas (también el anterior lo hacía) socioeconómicas que son un genocidio de guantes blancos para una sociedad dominada neoliberal, pero crimen horrendo para Dios, quien clama se haga justicia a sus pobres”.



