La presencia de mosquitos durante los meses fríos ya encuentra una explicación clara. Un reciente estudio ejecutado en la ciudad de Columbus, Ohio, determinó que la iluminación artificial en los patios de las casas altera el ciclo natural de estos insectos.
Mosquitos hasta casi en invierno: la ciencia cree haber descubierto el porqué
La iluminación artificial nocturna retrasa el letargo invernal de los mosquitos, según demostró un reciente estudio en patios urbanos

Los mosquitos cada vez resisten más los climas fríos, o por lo menos eso parece.
La investigación se enfocó en la especie Culex pipiens, responsable de transmitir el virus del Nilo Occidental en territorio estadounidense.
Habitualmente, la llegada del otoño y el acortamiento de los días indican a estos seres que llegó el momento de buscar refugio para el frío. En esta etapa, las larvas se convierten en adultos que acumulan grasa para superar los meses hostiles.
Recomendadas
Sin embargo, la ciencia determinó que la iluminación nocturna de los hogares frena el inicio de este reposo invernal.
Qué afecta a los mosquitos
Los expertos solicitaron ayuda a los vecinos de la zona para colocar recipientes con larvas en sus propiedades. Una parte de las muestras se ubicó bajo focos encendidos y otra quedó en espacios totalmente oscuros.
Al madurar los mosquitos, el equipo científico midió los niveles de actividad que registraban los diferentes grupos evaluados.
Los resultados de septiembre mostraron que los ejemplares iluminados entraron en dormición en una proporción cuatro veces menor respecto a los que habitaron la oscuridad. En octubre, la diferencia resultó contundente.
El total de los insectos en sectores oscuros detuvo su actividad, mientras que el 59% de los expuestos a la luz artificial permaneció con capacidad de picar y reproducirse.
Consecuencias sanitaria
Lydia Fyie, entomóloga de la Universidad de Maine y autora principal del trabajo, explicó que "la contaminación lumínica fue un inhibidor de la inactividad invernal mucho más fuerte que la temperatura".
Los datos del estudio revelaron que una potencia mínima, equivalente al brillo de una noche estrellada, alcanzó para alterar el comportamiento de la especie.
Una temporada extendida facilita que aparezcan más generaciones de insectos antes del invierno. Dina Fonseca, bióloga de la Universidad de Rutgers, comparó esta acumulación poblacional con el "interés compuesto", lo que genera más ejemplares activos en la primavera siguiente.