Tomar agua en exceso es una de las claves más importantes ante la mordedura de una yarará. “Está al alcance de la mano de cualquiera actuar bien ante uno de estos casos”, aseguró Pedro Cacivio, veterinario especialista en Herpetología, rama de la zoología que estudia a los reptiles y anfibios.
En Argentina existen nueve especies de yarará bothrops que son venenosas. Principalmente se encuentran en Chaco, Corrientes y Misiones. Mendoza, en tanto, cuenta con dos especies la ammodytoides y la neuwiedi.
La acción principal del veneno que inocula las yarará es: necrosante, hemolítico y coagulante.
"El veneno de la serpiente proviene de la glándula salival desarrollada. En realidad lo que hace es para digerir a sus presas. Evolutivamente, la digestión la realizan fuera de su boca", explicó el especialista.
Qué provoca en el cuerpo de un mamífero
Tras la mordedura de un reptil de esta especie, ya sea un ser humano o un animal, el cuerpo sufre una necrosis en la zona muscular y tejidos. Es decir, comienzan a morir.
Para hacerle frente a esta situación, el organismo inicia una reacción de coagulación y luego una hemorragia masiva.
"La acción sistemática del veneno llega a su conclusión en un máximo de cuatro horas. Luego de este tiempo, no es recomendable colocar el antídoto", aseguró Cacivio y agregó: "Después de este periodo no es conveniente el suero antiofídico porque puede llegar a ser más perjudicial".
El especialista incluso advirtió que el antídoto no sólo no cumplirá su función sino que puede provocar una reacción adversa. "Si bien la sintomatología continúa luego de este lapsus de tiempo, el veneno ya dejó de hacer su acción. Incorporar una proteína extraña derivada de los caballos con antígenos y anticuerpos puede causar la "enfermedad del suero" o tipo 6 que ataca el sistema inmunológico", subrayó.
El índice de letalidad de las yararás es del 8% al 12%, sin tratamiento. Sin embargo, no es el veneno el que produce la muerte sino una falla renal.
Qué hacer ante una mordedura
Ante una situación de esta características quienes asistan a la persona deben principalmente tranquilizarla.
No se deben realizar torniquetes, ni cortar o succionar la herida. Tampoco se deben aplicar cataplasmas o administrar antídotos caseros por vía oral. Cacivio hizo hincapié en este último punto ya que esto puede provocar indigestiones que pueden llegar a ocultar o confundir síntomas.
Es muy importante el consumo de agua en exceso porque las proteínas del veneno tienen alta densidad que no son fácil de ser eliminada por los riñones, por lo tanto, beber agua ayuda a filtrarlo.
En el caso de los perros
El problema más importante que surge con los perros es que al sentirse amenazados tienden a morder a las serpientes. Esto provoca que la mordedura sea principalmente en la cabeza o en el cuello.
A pesar de que los caninos tengan un sistema inmunológico más fuerte que el de los humanos, como el veneno ataca músculos y tejidos y las mordeduras usualmente son más cercanas al sistema nervioso central sus efectos pueden ser más dañinos.




