El choclo es uno de los alimentos más versátiles y nutritivos de la cocina. Sirve para ponerlo en ensalada, como ingrediente de alguna comida y de miles de otras formas. Sin embargo, cuando no se consume rápidamente, puede perder su sabrosura y frescura. Este es mi truco para congelarlo y extender su uso.
Congelar el choclo es un truco que te permitirá tenerlo disponible en todo momento, evitando el desperdicio y asegurando que siempre tengas esta deliciosa verdura lista para usar. A continuación, te cuento cómo hacerlo de manera correcta para que conserve todo su sabor y textura.
¿Es bueno congelar los choclos?
Congelar choclos es una de las formas más simples y efectivas de aprovechar su mejor momento de sabor y precio. Cuando están en plena temporada, los granos son más dulces, tiernos y nutritivos. Con este truco casero, podés conservarlos por meses sin que pierdan textura ni gusto, y tenerlos listos para usar en cualquier receta, así que sí, es bueno y de hecho es lo mejor que puedes hacer.
Durante su época natural, el choclo concentra más azúcares y agua, lo que se traduce en mejor sabor y calidad. Además, comprar en temporada suele ser más económico. Congelarlos en ese momento permite ahorrar dinero, reducir desperdicios, tener choclo listo y rico todo el año o siempre que lo necesites y mantener gran parte de sus nutrientes
Mi truco para congelarlo de forma correcta
El secreto para que el choclo no quede gomoso ni pierda dulzor está en un paso previo. Aquí es donde está mi truco: el blanqueado. Este proceso detiene las enzimas que deterioran el alimento con el tiempo. Para ello seguí estos pasos:
- Pelá los choclos y retirales los pelos.
- Hervilos enteros en agua abundante durante 3 a 5 minutos.
- Retiralos y pasalos de inmediato a un recipiente con agua bien fría o con hielo.
- Escurrilos y secá bien.
- Desgranalos con un cuchillo o dejalos enteros, según cómo los uses.
- Guardalos en bolsas o recipientes herméticos, quitando la mayor cantidad de aire posible.
Los choclos de esta manera pueden durar hasta 10 o 12 meses en el freezer sin perder calidad. Este truco es sumamente efectivo y sirve para quienes no tienen tanto tiempo de cocinar. ¿Qué mejor que llegar de casa y tener todo lo que puedes necesitar a mano?
Sirve en verano para las ensaladas, los salteados y los woks y en el invierno se pueden usar directamente congelados en sopas y guisos, tartas y empanadas, pastas o rellenos.






