En un mundo que prioriza cada vez más la sostenibilidad, dos ingredientes básicos de la despensa han reclamado el protagonismo en las rutinas de limpieza y cuidado personal: la sal y el bicarbonato de sodio. Por separados tienen sus beneficios, pero juntos, pueden llevar los ámbitos mencionados a otro nivel.
Mezclar sal con bicarbonato de sodio: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve
La mezcla de sal y bicarbonato puede ser altamente beneficiosa para usar en casa. Descubre los detalles, en la nota

La mezcla entre el bicarbonato y la sal puede ser altamente beneficiosa en múltiples sentidos.
Lo que comenzó como un consejo de abuelas se ha consolidado este año como la solución definitiva para quienes buscan un estilo de vida más natural, gracias a las propiedades del bicarbonato como también a las de la sal.
Por qué se recomienda mezclar sal con bicarbonato de sodio
La clave reside en el equilibrio. Mientras que el bicarbonato de sodio actúa como un agente alcalino que descompone la materia orgánica y neutraliza olores, la sal aporta una textura abrasiva suave y propiedades antibacterianas que ayudan a desprender suciedad difícil. Además, la mezcla sirve para limpiar inodoros, tuberías y textiles.
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Más allá de la limpieza, lo cierto es que, con estos dos ingredientes, puedes crear un spa desde la comodidad de tu casa. Sucede que los baños de pies con sal y bicarbonato se han vuelto virales como el remedio predilecto tras largas jornadas laborales.
En la medicina preventiva, el uso de soluciones salinas con una pizca de bicarbonato sigue siendo el estándar de oro para lavados nasales, aunque es algo que hay que realizar con precaución.
A pesar de sus múltiples beneficios, los especialistas lanzan una nota de precaución para aquellas personas que padecen de hipertensión o problemas renales. Asimismo, se recomienda no usar esta mezcla sobre superficies delicadas como vidrios o mármol, ya que podría causar rayones.
Cómo preparar la mezcla de sal y bicarbonato para la limpieza en casa
- Pasta limpiadora todoterreno: mezcle 2 cucharadas de bicarbonato con 1 cucharada de sal. Añada agua caliente poco a poco hasta obtener una pasta manejable. Sirve para azulejos, acero inoxidable y eliminar manchas difíciles.
- Para el inodoro/baño: mezcle partes iguales (ej. 250 g) de sal y bicarbonato. Esparza en el inodoro, añada unas cucharadas de aceite neutro (opcional para dispersión) y deje actuar varias horas o toda la noche.