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Colocar sal en la plancha: por qué recomiendan hacerlo y cuáles son los beneficios

Si tu plancha tiene orificios de vapor, asegúrate de activar el vapor después del proceso para expulsar cualquier grano de sal y evitar problemas

Por UNO

Con el paso del tiempo, la sal ha pasado a ser un elemento totalmente reconocido dentro del mundo de los trucos caseros. De hecho, son muchas las personas que la colocan en diferentes elementos y electrodomésticos con el objetivo de aprovechar sus beneficios.

Uno de ellos puede ser la plancha, aunque está siendo cada vez menos utilizada debido a la moda actual, que prefiere estilos casuales y cómodos (athleisure), y también a los textiles modernos, que son más resistentes a las arrugas.

Plancha ropa
La plancha puede potenciarse con diferentes elementos caseros. 

La plancha puede potenciarse con diferentes elementos caseros.

Colocar sal en la plancha: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve

Poner sal en la plancha es un truco de limpieza casero muy recomendado para eliminar manchas de quemado y residuos adheridos a la suela del electrodoméstico, aunque es completamente desconocido por muchos.

La sal (especialmente la sal gruesa o gorda) actúa como un agente exfoliante que ayuda a desprender la suciedad negra o amarilla sin rayar la superficie metálica. También puedes usarla para limpiar el electrodoméstico sin la necesidad de usar elementos químicos.

Si tienes la ropa quemada, este truco puede servirte. Al planchar con sal, el calor combinado con la fricción de los cristales remueve restos de tejidos derretidos o plástico pegado.

sal gruesa, jardin
Se recomienda realizar este truco casero con sal gruesa. 

Se recomienda realizar este truco casero con sal gruesa.

Si tu plancha tiene orificios de vapor, asegúrate de activar el vapor después del proceso para expulsar cualquier grano de sal que haya podido quedar atrapado. De lo contrario, puede obstruirse completamente.

Paso a paso: cómo hacer este truco casero

  • Preparar la superficie: coloca un paño de algodón limpio sobre una superficie plana y esparce una capa generosa de sal fina o gruesa sobre él.
  • Calentar: enciende la plancha a una temperatura moderada o máxima y desconecta el vapor si es posible.
  • Frotar: pasa la plancha caliente sobre la sal con movimientos circulares o de adelante hacia atrás, presionando ligeramente como si estuvieras planchando una prenda.
  • Limpieza final: una vez que la suciedad se haya desprendido y la plancha se haya enfriado, limpia la base con un paño húmedo para retirar cualquier resto de sal.

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