Lo que parece una simple unión para endulzar el café o decorar un postre, esconde en realidad una serie de propiedades químicas y beneficios metabólicos que explican por qué la canela y el azúcar son una combinación con grandes beneficios.
La razón principal por la que expertos culinarios y nutricionistas sugieren esta combinación radica en el equilibrio sensorial. Sucede que la mezcla entre el azúcar y la canela da como resultado una sinergia en donde la especia mitiga el sabor dulce.
Para qué sirve la mezcla de canela y azúcar
Uno de los mayores problemas del consumo de azúcar refinada es el pico glucémico que genera en la sangre. Aquí es donde la canela se convierte en la aliada perfecta para evitar este problema.
Estudios indican que la canela ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, permitiendo que el cuerpo procese el azúcar de manera más eficiente.
Como se dijo antes, esta especia ralentiza el vaciado del estómago, lo que significa que el azúcar entra en el torrente sanguíneo de forma más gradual y evitando los bajones de energía.
La canela es rica en polifenoles, compuestos que combaten el daño celular y compensan, en parte, el proceso inflamatorio que puede causar el consumo excesivo de dulces.
Cómo aprovechar esta mezcla y sus beneficios
Incluso fuera de la cocina, esta combinación es valorada en el mundo de la cosmética natural. Un exfoliante casero que utilice estos ingredientes ayuda a remover células muertas mientras la canela estimula la circulación periférica de la piel.
Para aprovechar al máximo esta mezcla, no es necesario limitarse a la repostería pesada. Incorporar una pequeña cantidad de canela con azúcar mascabado en el yogur griego, sobre rodajas de manzana o en la avena matutina puede transformar un desayuno común en una herramienta de bienestar. Puedes preparar la combinación de la siguiente manera:
- En un frasco de vidrio limpio y seco, vierte primero la canela.
- Añade el azúcar encima.
- Agita vigorosamente durante 30 segundos. La canela es hidrofóbica (repele el agua) y tiende a formar grumos; agitarla en seco con el azúcar ayuda a que se distribuya uniformemente.
- Guarda el frasco en un lugar fresco y oscuro para que los aceites esenciales de la especia no se oxiden.






