La menopausia sigue rodeada de mitos y silencio, aunque en realidad, es una transición biológica natural y no una enfermedad, sino que es el cierre de la etapa reproductiva en las mujeres y el inicio de un nuevo momento vital que merece información clara y acompañamiento médico.
Menopausia: el proceso que afecta a más de 1.200 millones de mujeres en todo el mundo
Los especialistas explican que la menopausia se confirma tras 12 meses consecutivos sin periodo menstrual y generalmente ocurre entre los 45 y 55 años afectando en Argentina a unas 5 millones de mujeres
“La menopausia se diagnostica cuando la menstruación desaparece durante 12 meses consecutivos en mujeres mayores de 45 años. Ocurre porque los ovarios dejan de producir óvulos y disminuyen hormonas como el estrógeno y la progesterona”, señaló la doctora Valeria Valko, según un informe en el que explica el proceso de cambio que sufren las mujeres.
Este proceso de cambio se confirma retrospectivamente tras 12 meses consecutivos sin periodo menstrual y generalmente ocurre entre los 45 y 55 años. Si bien no es una enfermedad, la disminución hormonal a largo plazo aumenta el riesgo de condiciones como la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, por lo que el autocuidado es esencial.
Una proyección de la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que la menopausia alcanzaría a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, mientras que en el caso de la Argentina, se estima que unas 5 millones de mujeres se encuentran atravesando esta etapa de sus vidas.
En relación a los síntomas, pueden ser muy distintos en cada mujer: sofocones, sudoración nocturna, trastornos del sueño, cambios en el ánimo, sequedad vaginal o alteraciones en la libido son los frecuentes. Aunque muchas veces se minimizan, no deben naturalizarse, ya que, tienen tratamiento y pueden mejorar las condiciones de vida de quienes la sufren.
En ese sentido, la menopausia no se limita solo a los sofocones ni a a situaciones de insomnio, sino que la baja de estrógenos impacta en todo el organismo, lo que provoca una modificación en el perfil cardiovascular, aumenta el riesgo de osteoporosis y pueden aparecer cambios emocionales, por lo que en esta etapa es fundamental reforzar los controles médicos y fomentar hábitos saludables.
La especialista recomienda a aquellas mujeres que presentan síntomas de menopausia “alimentación equilibrada, ejercicio de fuerza y actividad aeróbica regular que ayudan a proteger los huesos y el corazón, mientras que evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y sostener chequeos médicos periódicos también marcan la diferencia”.
“En la actualidad existen múltiples opciones terapéuticas, desde tratamientos hormonales -en casos de estar indicados- hasta alternativas no hormonales y terapias locales. La decisión siempre debe ser personalizada”, aseguró la ginecóloga.
La doctora Valko explicó además que “a partir de contar con información confiable y acompañamiento profesional, la menopausia puede vivirse con bienestar. No es el fin de nada: es una nueva etapa que merece ser transitada con salud y calidad de vida”.





