Primero sintió plena felicidad: había conseguido en Miami, en la reventa, entradas a U$S1.200 para ver este viernes a la Selección argentina contra Cabo Verde por el Mundial de Fútbol 2026. Después, tras chequear la validez del QR que el revendedor le había enviado a cambio del dinero, sintió en el cuerpo esa rara mezcla de indignación y desazón: había pagado por entradas falsas.
Mendocino fue estafado con entradas que pagó a U$S1.200 para ver a la Selección argentina
"Compré las entradas y me estafaron: eran falsas", le contó el mendocino al periodista Amadeo Inzirillo, uno de los enviados de Grupo América al Mundial de Fútbol 2026
Lo habían estafado. Esto le ocurrió a un mendocino, que le contó el paso a paso de la estafa sufrida en Miami al periodista Amadeo Inzirillo, uno de los enviados especiales de Grupo América al Mundial de Fútbol 2026.
"Me escribió contándome que había conseguido entradas en la reventa callejera a U$S1.200...", dijo Inzirillo a radio Nihuil, "... y eso ya me pareció raro -siguió- porque en la previa del partido entre la Selección argentina y Cabo Verde las entradas costaban por encima de los U$S2.000. Entonces, le dije que chequeara porque temí que las entradas fueran falsas".
Fiebre por la Selección argentina y estafa en Miami
El mendocino y el estafador se habían contactado el jueves en las calles de Miami, desde hace varios días vestidas de celeste y blanco y copadas por hinchas de la Selección argentina, conocida como la Scaloneta.
La reventa de entradas en Estados Unidos es legal; además, la FIFA permite transferirlas a un nuevo dueño. Por eso, el mendocino no sospechó nada malo.
Otra rareza que percibió Inzirillo y que lo motivó a aconsejar al mendocino que chequeara la validez de las entradas recibidas por QR: el revendedor le había cobrado el total en pesos y no en dólares, como se hace en este tipo de transferencias en contexto del Mundial de Fútbol 2026.
Este viernes, el mendocino le contó al periodista la mala nueva: "Me estafaron; las entradas son falsas".
Se salvó un amigo del muchacho, quien no alcanzó a pagarle por más entradas al revendedor.
Como sea, pero cerca de la Selección argentina
Cuentan los cronistas del Mundial 2026 que cada vez son más los argentinos que llegan a Estados Unidos sin entradas para ver a la Scaloneta y que hacen hasta lo inimaginable para comprarlas en la reventa.
Algunos han pagado hasta U$S1.800 para asistir al partido contra Cabo Verde. Este viernes llegaron hasta los U$S3.000.
Otros, acaso un poco más realistas, se guardan el dinero que llevan encima, miran los cotejos en bares y se conforman con vivir la fiebre mundialista alentando a la Selección en las cercanías de la cancha y en el banderazo para acompañar a Messi y compañía. Y así poder seguir a la Selección en el próximo cotejo.
Pero no sólo son argentinos los que siguen a la Selección en el Mundial 2026. También hay venezolanos, colombianos y dominicanos radicados en Miami. Y más de uno que otro europeo que idolatra a Messi por considerarlo el mejor jugador del planeta o porque intuye que éste es el último Mundial del rosarino de 39 años.
La pasión por el fútbol y la Scaloneta arrasa con todo y no sabe de limitaciones geográficas o financieras. Tampoco de banderas ni de rivalidades. El delito espera.




