El Círculo Médico de Mendoza respaldó el reclamo del colegio bonaerense por la sanción urgente de una Ley Nacional de Telemedicina que establezca obligaciones para las plataformas, fije honorarios mínimos éticos y garantice mecanismos de fiscalización para proteger a los pacientes.
José Lodovico Palma, el presidente de la entidad mendocina de médicos, dijo que coincide con el argumento de sus colegas y aclaró que no se trata de un capricho gremial.
"Cualquier médico que lleva años atendiendo sabe que el diagnóstico no se hace solo con lo que el paciente cuenta. Se hace también con lo que uno ve, con lo que palpa, con el gesto de dolor que aparece cuando apretás donde duele y con la cara que pone alguien cuando le preguntás si toma alcohol. Todo eso desaparece en una pantalla", advirtió en diálogo con Diario UNO.
El especialista apuntó al modelo de negocio de las plataformas como el problema central. "Cuando una empresa fija el tiempo de atención y mide al médico por la satisfacción del usuario, convierte a la medicina en un servicio de entrega rápida donde lo que importa no es si el diagnóstico fue correcto sino si el cliente quedó contento", dijo.
Sin embargo, reconoció que hay contextos donde la consulta virtual funciona y tiene sentido como el seguimiento del paciente crónico que ya conoce, la psicoterapia o la interconsulta entre colegas cuando el especialista está a 100 de kilómetros. "Ahí la tecnología ayuda de verdad y tiene sentido usarla", dijo.
"Pero para que eso funcione alguien tiene que definir quién puede operar estas plataformas, cómo se protegen los datos del paciente, qué pasa con la historia clínica y bajo qué condiciones trabaja el médico. Sin eso, el sistema queda librado a la lógica del mercado y en salud esa lógica casi siempre termina perjudicando al más vulnerable: el paciente que confía y el médico que no tiene dónde respaldarse cuando las cosas salen mal", concluyó.
El reclamo del Colegio de Médicos de Provincia de Buenos Aires
El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires reclamó por el crecimiento sostenido de plataformas digitales de atención médica en Argentina y advirtió sobre los "riesgos que estas modalidades implican tanto para los profesionales como para los pacientes".
En ese contexto, la entidad sostuvo que “la salud no es un algoritmo, ni el paciente un usuario”, y reclamó la urgente sanción de una Ley Nacional de Telemedicina que regule en forma integral la actividad.
En el comunicado señalaron que bajo el argumento de la modernización y la inmediatez, estas plataformas introducen “lógicas mercantiles incompatibles con el ejercicio ético y responsable de la medicina”, lo que representa “un claro riesgo para la salud de los pacientes”.
Asimismo, advirtieron que el sistema sanitario argentino atraviesa un proceso de transformación impulsado por empresas tecnológicas “ajenas a la tradición médica y ética”, que tienden a convertir el acto médico en “una transacción comercial de bajo costo”.
En relación con el impacto sobre los profesionales, el Colegio alertó sobre la precarización del ejercicio médico a partir de la consolidación de modelos de contratación que promueven la denominada “uberización” de la práctica.
Según indicaron, estas modalidades se caracterizan por “honorarios insuficientes y condiciones laborales ajenas a los marcos normativos vigentes”, a la vez que imponen “tiempos de atención reducidos e incompatibles con una adecuada evaluación clínica”, lo que afecta directamente la calidad de la atención y el criterio profesional.
Por otra parte, la entidad remarcó la existencia de un vacío regulatorio en materia de telemedicina que habilita la operatoria de empresas que no son instituciones de salud, pero que intervienen en la intermediación de actos médicos sin los controles correspondientes.
En ese sentido, subrayaron que “la ausencia de una legislación específica” genera incertidumbre sobre la protección de datos sensibles y la trazabilidad de las decisiones clínicas, comprometiendo derechos fundamentales de los pacientes.
El Colegio de Médicos también puso el foco en los riesgos de una medicina orientada a la “lógica transaccional”, donde la búsqueda de la satisfacción inmediata del usuario puede derivar en prácticas inapropiadas. Según se expresó en el comunicado, este enfoque “puede derivar en la prescripción acelerada de tratamientos sin el debido seguimiento clínico”, mientras que “la virtualización del vínculo médico-paciente atenta contra los principios esenciales de continuidad, integralidad y responsabilidad en la atención de la salud”.
Frente a este escenario, la entidad solicitó a las autoridades la sanción urgente de una Ley Nacional de Telemedicina que establezca obligaciones claras para las plataformas digitales en su carácter de agentes del sistema de salud. Además, reclamó la fijación de “honorarios mínimos éticos obligatorios para las prestaciones médicas virtuales” y la implementación de mecanismos de fiscalización estrictos respecto del cumplimiento de la normativa vigente en protección de datos personales y derechos del paciente.
Finalmente, la institución reafirmó que “la salud constituye un derecho humano fundamental que debe ser garantizado por el Estado, y no puede ser reducida a una lógica de mercado”, y destacó el rol central del médico dentro del sistema sanitario, señalando que su labor requiere “condiciones adecuadas para el ejercicio responsable, ético y de calidad”.






