(Editado por Daniel Calivares) Franco Pokrajac tenía 20 años. Murió intentando salvar un perro que había caído a un canal. Fue el sábado pasado a las 17. A esa hora, en la casa de Franco, sus cuatro perros se agrupaban y comenzaban a aullar. La familia de Franco, salvo la madre que estaba con él, aún no sabían lo que había ocurrido pero sus animales, al parecer, ya lo presentían.
"Me decía mamá me muero": la historia de Franco, el ángel que murió por salvar a un perro
Franco colaboraba con la ONG Misión Animal. Amaba a cada animal y dedicaba parte de sus días a ayudarlos. Incluso en su casa hay cuatro mascotas.
El sábado pasado, él y su madre circulaban por calle Almirante Brown cuando observaron a una pareja pidiendo auxilio. Franco le pidió a su madre detenerse para ver qué era lo que estaba pasando.
La pareja se encontraba en el borde del canal Cacique Guaymallén. Su perro se había caído y no podían rescatarlo. Franco no lo dudó y se tiró. No era la primera vez lo que hacía.
"Se tiró al agua con el corazón, no pensó, no midió consecuencias. Salió corriendo como una flecha y yo detrás. Se largó al agua y yo atrás. No pude salvarlo. Cuando llegué a él, ya se había hundido", explicó Betina Malovini, la madre del chico.
"Cuando vio que no podía salir, me decía ´mamá me muero`. Después comenzó a llegar gente pero ya era tarde", dijo entre lágrimas a canal 9.
A pesar de la desgracia, Betina y Gastón, el padre de Franco, siguen enseñando solidaridad.
"Mi hijo del alma no pudo salir pero esto nos tiene que dejar una enseñanza a todos y ser solidario, sin importan con quién", dijo Betina y le dio la razón a todos los que calificaron a Franco de "ángel".
"Muchas veces volvía sin zapatillas porque las había regalado. Ya había rescatado tres perros grandes pero esta vez no le salió. Estaba solo, había mucha agua", recuerda y explica Gastón y agrega: "Hay que ser más bondadoso y dar lo que uno tiene y ayudar al prójimo, algo que no vemos hoy. Hay que ayudar al que lo necesite".
Era tal el amor de Franco por los animales y como los animales lo querían a él, que él dio su vida tratando de salvar a uno. Horas después, cuando el cortejo lo llevaba, los mismos perros que él cuidaba aparecieron en la esquina de la sala velatoria. Ellos también fueron a despedirlo, sin que nadie los llevara, acudieron a darle su propio adiós a su ángel de la guarda, a Franco.




