Gestión público-privada

Marcos Calvente se reunió con bodegueros para posicionar a Guaymallén como la Capital del Espumante

El intendente busca delinear acciones con productoras de vinos espumosos de su departamento para fortalecer la industria, la cultura y el turismo que este producto genera

Por UNO

El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, tiene todas las intenciones de aplicar políticas agresivas de gestión público-privada que posicionen de una buena vez al departamento como Capital del Espumante.

Por lo menos así lo dejó en claro el jefe comunal en su primera reunión con productores de vinos espumosos. En total, asistieron 11 de los referentes de bodegas locales que, junto al municipio, formaron una mesa de trabajo para delinear estrategias en esta dirección.

“Tenemos con qué, por historia, por cultura y por trabajo, para destacarnos en el mundo y traer visitantes a conocer Guaymallén por sus espumantes”, declaró el jefe comunal a la salida del cónclave.

Reunion de Calvente con bodegas de Guaymallen (1).jpg
Asistieron a la reunión convocada por el intendente Calvente 11 referentes de la industria de vinos espumantes de Guaymallén.

Asistieron a la reunión convocada por el intendente Calvente 11 referentes de la industria de vinos espumantes de Guaymallén.

El departamento de Guaymallén cuenta al menos con una veintena de emprendimientos vitivinícolas abocados a la elaboración de espumantes. Su historia y tradición habilita a los hacedores a posicionarse frente al mundo, tanto desde el desarrollo industrial como desde lo cultural.

Por ello, el intendente Calvente prometió "potenciar la pata industria, en paralelo a la gestión cultural”, mediante la generación de espacios de difusión para eventos como el que tendrá lugar este viernes y sábado a partir de las 20, en el Boulevard Pérez Cuesta frente al Shopping: Burbujas de Vendimia. Se trata de un sunset con bandas en vivo, DJs y otras expresiones artísticas, que ofrecerá una copa de espumante para homenajear a los bodegueros locales y a la bebida insignia de Guaymallén.

En cuanto al sostenimiento y crecimiento de las empresas del rubro, anticipó que se realizarán acciones desde la Dirección de Desarrollo Económico y Turismo para avanzar en este sentido. Así también encarar gestiones con organismos como ProMendoza para potenciar la exportación de vinos espumantes.

“Abrimos esta mesa de debate, con esa impronta, queremos que Guaymallén sea conocida como la Capital del Espumante, con políticas agresivas, y que en la medida en que la situación macroeconómica nos acompañe, podamos acompañar a todos los jugadores del vino y el espumante del municipio. La idea es ampliar esta mesa, para que las políticas lleguen a buen puerto, concluyó Calvente.

Selada Wines, SMS S.A, Escondrijo del Plata Wine, bodega RFM, Uva Negra, Valencia, Sánchez Solomón, Reginato, Guaiteca, Kretachmar y Barberis integran esta primera mesa de trabajo con el municipio. Todos emprendimientos de Guaymallén que buscan abrir nuevas puertas de desarrollo comercial e instalar la marca Guaymallén, Capital del Espumante en un trabajo conjunto con el municipio.

Cuna del primer "champagne" de la Argentina

Guaymallén está indisolublemente ligada al espumante. A fines del siglo XIX se fundó la bodega que hizo el primer “champagne” de la provincia y de Argentina: bodega Santa Ana, fundada en 1890. Dos años después, su dueño, el inmigrante alemán Carlos Kalles, inició el proceso para desarrollar el producto, con la importación de las cepas, particularmente Pinot Noir.

El historiador mendocino Pablo Lacoste cuenta en su libro “Guaymallén y el origen del espumante argentino”, que el 15 de noviembre de 1902 Kalles presentó su producto ante clientes, prensa y funcionarios nacionales en un evento realizado en la Ciudad de Buenos Aires, que bajo el clima eurocéntrico de la época se conocía como “champagne”.

Hasta ese momento, el champagne que se consumía en el país era importado. Kalles tenía un competidor quien también era inmigrante alemán, Hans Von Toll, con bodega en San Martín.

El emprendimiento de Von Toll no logró prosperar. El de Kalles, todavía sigue vigente.