Un conductor borracho provocó un choque fatal sin precedentes en el río Fox del estado de Illinois. Richard Stevenson, un hombre de 45 años, manejaba su pontón de nueve metros a casi 130 kilómetros por hora en una zona restringida de baja velocidad. Allí embistió violentamente por la parte trasera a una embarcación mucho más pequeña que transitaba por el mismo cauce.
El aparatoso accidente náutico causó una verdadera tragedia durante la tarde del sábado. La violenta colisión mató en el acto a una mujer de 48 años. Los equipos de emergencia acudieron rápidamente al sector, pero solo pudieron confirmar el fallecimiento de la víctima debido a una decapitación. El esposo de la fallecida también sufrió diversas heridas de consideración durante el siniestro.
Las pruebas médicas posteriores en el hospital Northwestern ratificaron las sospechas iniciales de los investigadores policiales. El nivel de alcohol en sangre del conductor alcanzó un preocupante valor de 0.200. Dicha cifra supera por más del doble el límite legal permitido para navegar en esa jurisdicción. Stevenson permaneció junto a su lancha en la zona arbolada de la orilla hasta el arribo policial, mientras otros dos pasajeros de su navío huyeron misteriosamente del lugar.
Borracho y sin control
Durante la audiencia de detención del lunes, la fiscalía presentó evidencias probatorias muy contundentes. Múltiples testigos relataron ante las autoridades cómo el acusado consumió bebidas alcohólicas de forma ininterrumpida durante toda la jornada recreativa. Las cámaras de seguridad locales también registraron los peligrosos movimientos de la nave a través de los canales poco antes del choque mortal.
Las declaraciones de los funcionarios policiales reflejaron la gravedad extrema del suceso. "Este hombre era una bomba de tiempo a punto de estallar y esa bomba estalló este pasado sábado en el río Fox", argumentó el subjefe Brian Miller durante la tensa sesión judicial. Ante la contundencia de las pruebas, el magistrado a cargo del caso ordenó mantener al responsable bajo estricta prisión preventiva.
Los registros del acusado exponen un patrón de conducta sumamente peligroso a lo largo de los años. La justicia procesó a Stevenson en tres ocasiones anteriores por manejar bajo los efectos del alcohol. También acumula tres cargos previos por manejo irresponsable, además de cuatro faltas menores por exceso de velocidad. Tras la reciente fatalidad, la fiscalía imputó al detenido por homicidio imprudente con agravantes.
En pocas palabras
- Hombre borracho: Richard Stevenson, de 45 años, provocó un choque fatal al navegar a alta velocidad.
- Tragedia náutica: la colisión mató a una mujer de 48 años e hirió a su esposo en el río Fox.
- Consecuencias legales: Stevenson, con alto nivel de alcohol en sangre, enfrenta cargos por homicidio imprudente.





