Malargüe estableció una nueva regulación para prevenir y controlar la contaminación lumínica, con el objetivo de conservar uno de sus patrimonios naturales y científicos más valiosos: la oscuridad y las estrellas de su cielo nocturno.
Malargüe restringió luces y carteles para proteger el cielo nocturno y ver mejor las estrellas
La ordenanza alcanza a todo el departamento y busca proteger el cielo nocturno y la posibilidad de ver las estrellas en todo su esplendor

Por las noches, el cielo de Malargüe regala vistas potentes.
Foto: gentileza hotel Lahuen Có.La ordenanza 2.377, aprobada por el Concejo Deliberante y publicada este jueves en el Boletín Oficial de Mendoza, fija condiciones para el alumbrado público y privado, la cartelería comercial y las instalaciones ubicadas cerca de observatorios, reservas naturales y otros espacios científicos.
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La normativa será obligatoria en todo el departamento, tanto en zonas urbanas y periurbanas como en áreas rurales, industriales, turísticas y protegidas.
Además de cuidar las condiciones necesarias para la investigación astronómica, la medida busca proteger la biodiversidad y la salud pública, mejorar la eficiencia energética y favorecer el crecimiento del astroturismo.
Cómo deberán colocarse las nuevas luminarias
Uno de los principales cambios será la obligación de impedir que la luz artificial se proyecte directamente hacia el cielo.
Las instalaciones deberán contar con luminarias apantalladas o con corte total superior y estar orientadas exclusivamente hacia las superficies que necesitan iluminación. Esta regla también alcanzará a edificios y monumentos.
La ordenanza dispone, además, la incorporación de controles horarios, sensores de movimiento o reguladores de intensidad y establece que deberá reducirse la iluminación ornamental considerada innecesaria.
En el caso del alumbrado público, la municipalidad deberá reemplazar progresivamente los dispositivos obsoletos por tecnología LED que impida el flujo lumínico ascendente.
En los barrios y las áreas rurales deberán priorizarse las luces de color ámbar o con temperaturas de color bajas. El municipio también tendrá que implementar programas de monitoreo y auditorías para comprobar el funcionamiento de las instalaciones.
Los carteles luminosos deberán apagarse durante la madrugada
Las pantallas, los carteles publicitarios y otros dispositivos LED tendrán que contar con mecanismos que regulen automáticamente su brillo según el horario.
Salvo que cuenten con una autorización especial, deberán permanecer apagados entre las 0 y las 6. También tendrá que reducirse, siempre que resulte posible, la utilización de luces blancas y azuladas superiores a los 3.000 grados Kelvin.
La norma también incorpora criterios para la construcción de veredas, plazas, bicisendas y paseos públicos. Al momento de elegir los materiales y colores, deberá considerarse la cantidad de luz que reflejan las superficies asfaltadas o embaldosadas.
Malargüe tendrá 4 zonas de regulación lumínica
La ordenanza divide el departamento en cuatro categorías, según el nivel de protección que requiere cada sector.
La zona E0 tendrá protección astronómica especial e incluirá los alrededores del Observatorio Pierre Auger, el Planetario Malargüe, las reservas naturales y otras instalaciones científicas. En los sectores comprendidos dentro del casco urbano solamente se admitirá iluminación de seguridad y bajo estrictas condiciones técnicas.
La zona E1 abarcará áreas residenciales y periurbanas, donde habrá restricciones relacionadas con los horarios y las temperaturas de color.
En la zona E2, correspondiente a sectores comerciales y urbanos, la iluminación estará permitida siempre que sea eficiente, se encuentre correctamente orientada y disminuya durante la noche.
La zona E3 comprenderá instalaciones industriales y logísticas. Allí se exigirá eficiencia energética y el control de la luz que se proyecta hacia arriba.
Multas, clausuras y un plazo de 24 meses
Las direcciones municipales de Gestión Ambiental y Planificación Estratégica serán las encargadas de fiscalizar el cumplimiento de la normativa.
El equipo científico del Observatorio Pierre Auger, el Planetario Malargüe y las entidades astronómicas locales podrán actuar como asesores técnicos.
Las infracciones podrán ser castigadas con apercibimientos, multas económicas progresivas, clausuras, retiro de luminarias ilegales y la revocación de habilitaciones cuando existan incumplimientos reiterados.
Los organismos públicos, comercios, empresas y particulares tendrán un plazo de 24 meses desde la publicación de la ordenanza para adecuar sus sistemas de iluminación.
Una actualización de la normativa vigente desde 2005
Malargüe ya contaba con una regulación sobre contaminación lumínica desde 2005, cuando se aprobó una ordenanza que promovía el uso de lámparas de vapor de sodio.
La nueva disposición deroga aquella normativa y actualiza los requisitos frente al avance de la tecnología LED y a la creciente importancia de las actividades científicas y turísticas relacionadas con la observación del cielo.
El proyecto fue presentado por el bloque del Partido Justicialista y aprobado por el Concejo Deliberante el 28 de mayo.
La municipalidad también deberá realizar campañas educativas sobre la importancia de conservar los cielos oscuros y podrá celebrar convenios con universidades, instituciones científicas, organizaciones ambientales y organismos nacionales o internacionales.
La ordenanza, además, invita al resto de los departamentos de Mendoza a adoptar regulaciones similares. Así, Malargüe busca conservar la noche no como un espacio vacío, sino como un recurso natural: un territorio de estrellas que también produce conocimiento, identidad y turismo.