Descubrimiento

Los científicos no dan crédito: las primeras plantas atraían insectos al generar calor

Científicos revelaron que las cícadas utilizaban radiación infrarroja para atraer escarabajos millones de años antes que las flores

Un reciente descubrimiento científico ha revelado que, mucho antes de la aparición de los colores vibrantes y los aromas intensos de las flores modernas, la vegetación utilizaba métodos físicos alternativos para asegurar su reproducción. Un estudio publicado en la revista Science sugiere que las estructuras reproductivas de las cícadas, unas plantas que datan de la era de los dinosaurios, emiten radiación infrarroja para atraer a sus polinizadores de forma efectiva.

Este hallazgo arroja luz sobre cómo la naturaleza resolvió la necesidad de polinización en un mundo primitivo donde los insectos predominantes tenían capacidades visuales limitadas y se guiaban por el calor.

El rastro térmico que hallaron los científicos

cicadas
Los científicos analizaron el pasado de las plantas de la familia de las cícadas.

Los científicos analizaron el pasado de las plantas de la familia de las cícadas.

Las cícadas son consideradas "fósiles vivientes" debido a que su apariencia física apenas ha cambiado en los últimos 200 millones de años. Al analizar estas especies vinculadas directamente al pasado, los investigadores detectaron que sus conos pueden aumentar su temperatura significativamente, alcanzando niveles de hasta 14 grados Celsius por encima del aire circundante.

Este proceso de generar calor no es un subproducto accidental del metabolismo, sino una estrategia evolutiva refinada. Los experimentos confirmaron que los escarabajos, principales polinizadores de estas especies, poseen antenas equipadas con proteínas sensibles que se activan con las altas temperaturas, permitiéndoles localizar la fuente de alimento y apareamiento incluso en la más absoluta oscuridad.

Adaptación y supervivencia antes de las flores

El descubrimiento sitúa el origen de esta señalización térmica hace aproximadamente 275 millones de años, mucho antes de que las primeras flores decoraran el paisaje terrestre. En aquel periodo, los polinizadores eran mayoritariamente nocturnos y no poseían la visión cromática sofisticada de las abejas o mariposas contemporáneas. Por esta razón, la emisión de calor funcionaba como un faro invisible pero altamente efectivo para la supervivencia de estas plantas.

plantas
Antes de ser coloridas, las plantas necesitaban del calor para atraer a los insectos polinizadores.

Antes de ser coloridas, las plantas necesitaban del calor para atraer a los insectos polinizadores.

A través de la comparación de datos genéticos y registros fósiles, se ha determinado que este sistema fue el estándar dominante durante millones de años. Con la posterior evolución de nuevas especies de insectos capaces de percibir una gama más amplia de colores y formas, la flora comenzó la transición hacia las señales visuales llamativas que se conocen hoy. Sin embargo, este mecanismo térmico persiste como un testimonio fascinante de cómo la vida vegetal logró prosperar en un pasado remoto mediante el uso de la radiación infrarroja.