Nación dejó de distribuir ese alimento

Los centros de salud de Mendoza sintieron los primeros efectos de la falta de leche para niños

Ya hay carteles avisando que la última tanda de cajas será la de abril. El gobierno central decidió reemplazar la entrega directa por el depósito de $800 para cada menor de hasta 3 años y gestantes

La medida que tomó Nación de reemplazar la distribución directa de leche por el depósito de $800 a cada beneficiario del Plan 1000 días ya tuvo consecuencias en los centros de salud de Mendoza, donde a pesar del parate de Semana Santa se ven carteles avisando que "la entrega está suspendida hasta nuevo aviso".

"Abril lo tenemos cubierto con lo que quedaba en depósito, pero ya en mayo no tendremos más", aseguró el doctor Javier Herrera, que coordina varios centros de salud municipales de la Ciudad -dos en La Favorita, otro en el Barrio Andino, otro en el Barrio Soberanía y otro más en el San Martín-.

Herrera calculó que a esos puntos asisten para recibir la leche unos 1000 niños. Entre ellos, 25 o 30 que se llevan la versión maternizada, cuyo precio supera los 2.000 pesos.

"Hasta ahora, el plan de Nación se complementaba con envíos del municipio, que nos daba leche para nenes mayores de 3 años o adultos con desnutrición. Todavía no sabemos cómo se va a reorganizar todo eso", dijo Javier.

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Los profesionales coinciden en que el reparto de leche es una oportunidad para hacer un seguimiento de la salud de la población y especialmente de los menores.

Los profesionales coinciden en que el reparto de leche es una oportunidad para hacer un seguimiento de la salud de la población y especialmente de los menores.

La distribución de leche se suspendió mientras los alimentos subieron 10% en un mes

En la página oficial de ANSES se lee que el Plan 1000 días es "un conjunto de políticas públicas destinadas a proteger los derechos de las mujeres y personas gestantes durante el embarazo y de sus hijas e hijos hasta los primeros 3 años de vida". No todos creen que el reciente cambio vaya en esa dirección.

El cálculo que hicieron en el Ministerio de Salud mendocino es que la plata depositada "no alcanzará ni para alimentar al chico durante dos semanas", según contó en este medio el periodista Julián Imazio.

Luego de presentar sus quejas por el cambio repentino que hizo la cartera conducida por Carla Vizzotti, en Mendoza decidieron repartir el remanente que aún tienen acopiado: 60.000 kilos de leche que serán distribuidos a partir del lunes en todos los departamentos.

El monto a depositar -respondieron desde Nación- se actualizará trimestralmente a través de la Ley de Movilidad. Pero si se miran los precios queda claro que esos $800 representan no solamente un recorte en gasto social sino el absurdo de que apenas alcanzan para comprar los productos del programa Precios Cuidados:

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Precios de las cajas de leche en polvo según el Programa Precios Cuidados, tal como figuran en el apartado correspondiente a Mendoza de la página oficial.

Precios de las cajas de leche en polvo según el Programa Precios Cuidados, tal como figuran en el apartado correspondiente a Mendoza de la página oficial.

Otro de los riesgos que se incrementan tras la suspensión del reparto directo es que los beneficiarios, en lugar de comprar las cajas de leche, opten por adquirir productos más baratos con la intención de suplir uno o más almuerzos familiares.

No es una hipótesis delirante: las cifras de malnutrición indican que millones de familias argentinas viven a base de carbohidratos y azúcares, fruto de un fenómeno cultural que se afianzó en los noventa y se llevó puestas muchas tradiciones culinarias que supo tener la clase obrera.

Con 800 pesos, de hecho, se pueden pagar diez paquetes de fideos en oferta. Si se toma en consideración que según los últimos datos del INDEC el 50% de las familias argentinas sobrevive con menos $79.000 mensuales, el problema se percibe en toda su magnitud.

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En algunos centros de salud, la entrega de leche ya fue suspendida.

En algunos centros de salud, la entrega de leche ya fue suspendida.

Preocupación por el seguimiento

No es sólo cuestión de números. La nutricionista María Teresa Abraham trabaja en el centro 222, "René Favaloro", de San José (Guaymallén): "Ya nos llegó la normativa que indica que continuaremos con la distribución, pero sólo en abril. Y mi opinión como nutricionista es que estaría muy bueno acompañar a todas las mamás que van a recibir esos $800 para verificar que efectivamente los gasten en la leche", analizó.

Siente un desasosiego genuino. Y no lo afirmó desde una supuesta superioridad moral ni nada parecido. Sencillamente le preocupa. "Lo que pasa es que hasta ahora la leche cumplía un rol especial: las mamás, que a veces son muy jóvenes, llegaban con los chicos, agarraban las cajas y aprovechaban que estaba el pediatra o la nutricionista. Esperemos que ahora se logre un seguimiento así".

Abraham destacó que durante los primeros 1.000 días "es cuando se termina de formar el cerebro". "Para eso -recalcó- es indispensable tener acceso a nutrientes, justamente para que crezca un cerebro del tamaño de un niño normal y con las funciones de un niño normal. Cuando la nutrición no es la adecuada, el cerebro es más pequeño, aunque el chico se vea 'sin problemas'. Sus armas frente a la vida no van a ser las mismas".

La entrevistada intuye que, aún cuando se utilice para comprar leche, el monto que depositará el gobierno no va a alcanzar. "En este momento se le está dando a cada niño dos cajas de 800 gramos o 1 kilo cada una, y vienen fortificadas con vitamina A, D y E. Si el menor es desnutrido o presenta algún riesgo -como bajo peso- se le dan tres cajas. Por cada mamá embarazada, lo mismo. Según el cálculo que hacemos los nutricionistas, eso es lo que se precisa para cubrir las necesidades del mes, incluyendo un aporte importante de calcio y proteínas. No menos".

En lugares alejados

Sandra Molina es enfermera de la posta sanitaria 507 de El Retiro, en pleno secano lavallino. La ambulancia de la zona -que no es 4x4- ni siquiera puede ingresar al lugar, porque la huella se vuelve intransitable para los vehículos comunes.

Hasta ahí no ha llegado la información oficial todavía, pero ante la consulta de UNO Sandra coincidió en que, si se deja de distribuir la leche de modo directo, se complicará el seguimiento médico de niños y embarazadas.

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Desde El Retiro (Lavalle) hay que hacer 100 kilómetros para comprar leche en un supermercado.

Desde El Retiro (Lavalle) hay que hacer 100 kilómetros para comprar leche en un supermercado.

"Acá somos un grupo de 34 familias dispersas. Cada 15 días viene una doctora. Hemos hecho un trabajo de planificación familiar muy intenso, así que no hay tantos niños. La nena más chiquita tiene 4 años", contó.

De todos modos, si nace un nuevo integrante de la comunidad o una pareja queda encinta, no será tan sencillo ir a comprar la leche con la plata que deposita ANSES.

Sandra explicó por qué: "La gente de El Retiro, si quiere hacer las compras del supermercado, tiene que irse hasta Costa de Araujo". Son cien kilómetros de distancia.

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