Lo que parecía un simple trámite terminó convirtiéndose en una verdadera pesadilla para Sergio Luis Román, un vecino de Ituzaingó, Buenos Aires, que descubrió que, para el Estado argentino, estaba muerto desde hacía casi dos años. La insólita situación le impide utilizar su DNI, el pasaporte, firmar documentos e incluso facturar en el taller de chapa y pintura donde trabaja.
Lo dieron por muerto pero está vivo: un insólito error dejó a un argentino sin DNI, pasaporte ni trabajo
El hombre descubrió que figuraba como muerto cuando fue a hacer un trámite. Ahora busca recuperar su identidad ante el Estado
Sergio Luis Román tiene un certificado de defunción, pero está vivo. Foto: Telenoche
Todo comenzó cuando Román intentó ingresar con su clave fiscal para realizar tareas vinculadas a su actividad comercial. Al no poder acceder, se presentó en una oficina de ARCA, donde recibió una respuesta inesperada.
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"Me dijeron: 'Mirá, estás fallecido. Pero es normal, puede ser un error de tipeo'", relató. Sin embargo, al acudir a la Anses encontró un certificado de defunción emitido a su nombre, correspondiente a diciembre de 2024, aunque el problema se reflejó en los sistemas oficiales hace apenas tres meses.
Un certificado de defunción que desató el conflicto
Según ese documento, Román habría fallecido por una "falla multiorgánica" tras ser hallado descompensado en la puerta del Hospital Piñeiro. El vecino negó por completo esa versión.
"En teoría fallecí en el Piñeiro, me encontraron descompensado. Pero en mi vida fui a ese hospital, no sé ni dónde queda", aseguró.
Su abogado, Tomás Valdez, explicó que una persona figura como testigo del supuesto fallecimiento, aunque "no tiene ninguna relación con Sergio Luis Román ni lo conoce por ningún medio". Además, indicó que tanto esa testigo como el médico citado para esclarecer el caso fueron convocados a declarar, pero no se presentaron. "Se realizará una segunda citación y, en caso de que no concurran, se los irá a buscar por la fuerza pública", precisó. El caso fue dado a conocer por el programa televisivo Telenoche.
Mientras intenta revertir la situación en los distintos organismos estatales, Román enfrenta múltiples inconvenientes cotidianos. No pudo firmar el boleto de compraventa de un automóvil ni salir del país, aunque sí alcanzó a votar porque el padrón electoral todavía no había sido actualizado.
"Al principio me causó gracia, después me quería morir. No me sirve el DNI, el pasaporte, no puedo firmar nada", resumió. También pidió que se investigue el origen del error: "Me gustaría que se averigüe por qué pasa esto, no debo ser el único".