Tras años de trabajo para criar ejemplares de estas aves en cautiverio y devolverlos a la naturaleza, el resultado fue inesperado. De los 30 animales liberados, solo uno seguía con vida seis meses después.
La liberación de 30 aves parecía un éxito, hasta que revisaron los GPS seis meses después
La experiencia se llevó a cabo en la provincia de León, donde fueron liberados 30 urogallos criados en el Centro de Cría y Reserva Genética de Valsemana. El proyecto buscaba reforzar las escasas poblaciones de esta especie que aún sobreviven en la cordillera Cantábrica, donde esta subespecie (Tetrao urogallus cantabricus) está catalogada en peligro crítico de extinción.
Además de aumentar el número de ejemplares silvestres, los investigadores pretendían conocer cómo se adaptaban las aves nacidas bajo cuidado humano antes de impulsar nuevas liberaciones. La reintroducción tuvo lugar en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Alto Sil, uno de los enclaves más importantes para la conservación del urogallo en España. Antes de ser soltados, los animales atravesaron un proceso de adaptación progresiva.
El zorro, el principal enemigo de la especie
Estas aves fueron distribuidos en cinco grupos y permanecieron varias semanas en recintos de aclimatación para familiarizarse con el entorno. Durante los primeros días, la mayoría consiguió superar esa etapa inicial. Sin embargo, una vez finalizado ese período, la situación cambió por completo para esta especie.
Gracias al seguimiento mediante dispositivos GPS y emisores VHF, los científicos pudieron conocer el destino de cada ejemplar. De los 29 urogallos monitorizados, solo una hembra seguía viva 180 días después de la liberación, lo que dejó una tasa de supervivencia de apenas el 3,4 %.
Los datos revelaron que la mayor amenaza fueron los depredadores naturales. El zorro encabezó la lista con 12 ataques confirmados, seguido por las aves rapaces, responsables de seis muertes, y la marta, un pequeño mamífero carnívoro al que se atribuyeron otras cuatro bajas. Estos resultados permitieron identificar cuáles son los principales obstáculos que enfrenta la especie cuando vuelve a su hábitat natural.
Pese al elevado número de pérdidas registrado en este ensayo, los responsables del programa sostienen que la información obtenida será fundamental para mejorar las futuras reintroducciones y aumentar las posibilidades de supervivencia de una de las aves más amenazadas del continente.
En pocas palabras
- Fracaso de reinserci ilde{A³n: De 30 urogallos liberados, solo 1 sobreviv ilde{A3} a los seis meses en la naturaleza.
- Amenazas principales: Zorros (12 casos), aves rapaces (6) y martas (4) causaron la mayor ilde{A2} mortalidad de las aves.
- Objetivo del programa: La informaci ilde{A3}n obtenida busca mejorar futuras liberaciones de esta especie en peligro cr ilde{A3}tico.






