Para tener en cuenta

Lavado de pies con vino y vinagre: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve

Una de las partes del cuerpo que más sufre el frío en invierno son los pies, aunque estos sencillos ingredientes pueden ahorrarte el problema

Con la llegada de las bajas temperaturas, es habitual que nos preocupemos por abrigarnos bien, pero muchas veces dejamos de lado una de las partes del cuerpo que más sufre el frío: los pies. Al pasar largas jornadas encerrados en calzado pesado y medias gruesas, la falta de ventilación y el roce constante suelen pasar factura en forma de resequedad, grietas o mal olor.

Ante este panorama, existe un truco casero poco conocido pero altamente efectivo que se volvió viral. Sorprendentemente, la clave para mantener una piel saludable durante el invierno se encuentra en la cocina, y combina las propiedades del vinagre y del vino.

El cuidado de los pies en invierno es fundamental. 

El cuidado de los pies en invierno es fundamental.

El poder del vinagre: adiós al mal olor y los hongos

El uso del vinagre de manzana o blanco para el cuidado personal no es ninguna novedad, pero sus beneficios específicos en los meses más fríos del año te van a llamar la atención. Durante el invierno, los pies acumulan mucha humedad residual dentro de los zapatos, el escenario perfecto para la proliferación de bacterias y micosis.

Al realizar un baño de inmersión con agua tibia y una taza de vinagre, se logra regular el pH de la piel. Este ambiente ácido actúa como un antiséptico natural que elimina de raíz los microorganismos causantes del mal olor y previene el pie de atleta. Además, es un excelente aliado para ablandar las durezas y callosidades de los talones antes de exfoliarlos.

El vinagre es clave para eliminar el mal olor y los hongos de los pies. 

El vinagre es clave para eliminar el mal olor y los hongos de los pies.

Por otro lado, los tratamientos con vinos tintos ganaron terreno gracias a sus propiedades antioxidantes. El vino es rico en polifenoles y resveratrol, compuestos que ayudan a neutralizar los radicales libres y a mejorar notablemente la circulación sanguínea de los pies.

Sumergir los pies en una mezcla de agua templada con un chorro de vino tinto no solo ayuda a relajar los músculos tensos tras una larga jornada, sino que promueve la regeneración celular, dejando la piel visiblemente más suave y rejuvenecida.

Cómo aplicar este truco casero de manera correcta

Para aprovechar al máximo estas bondades, se recomienda alternar ambos ingredientes. Podés dedicar un día de la semana para un baño desinfectante con vinagre y otro día para un momento de relajación y suavidad con vinos.

Solo necesitás una batea con agua tibia, colocar el ingrediente elegido y sumergir las extremidades durante 15 o 20 minutos. El paso final y más importante es el secado: asegurate de pasar bien la toalla entre los dedos para evitar que quede humedad acumulada antes de colocarte las medias.

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