Polémica

La tapa de una revista de Estados Unidos que abrió la polémica con Donald Trump

La prestigiosa revista satirizó el interés petrolero de los Estados Unidos en Venezuela. En su tapa mostró una polémica ilustración en la que Donald Trump figura como protagonista

Estados Unidos ha quedado envuelta en una polémica luego de la intervención en Venezuela. Esto debido a que la acción para detener a Nicolás Maduro es vista como algo favorable para algunos, mientras que otros le ven un interés económico solamente y eso se ha visto reflejada en la portada de la revista New Yorker.

La revista The New Yorker informó este jueves la portada de su próxima edición del 19 de enero. La ilustración, diseñada por el artista Barry Blitt y titulada "Guzzler" (Tragón), muestra al presidente Donald Trump bebiendo petróleo directamente de un barril, ignorando el caos de fuego que lo rodea.

donald trump

La portada crítica de la revista New Yorker

La imagen de la portada resume lo que muchos ven en la operación militar de Estados Unidos sobre Venezuela, que no solamente incluyó bombardeos a diferentes puntos estratégicos, sino también la detención del líder venezolano Nicolás Maduro.

De hecho, la publicación sugiere que el verdadero objetivo de Donald Trump no fue otro que el acceder a las reservas de crudo que posee Venezuela y por las que Estados Unidos ha anunciado que las empresas de ese país invertirán en la industria petrolera.

Asimismo, este número de la revista New Yorker contiene un artículo de la periodista Robin Wright en el que se analiza la nueva política exterior de la Casa Blanca. En ese sentido, se analiza el posible objetivo de Estados Unidos de eliminar cualquier presencia extranjera en América del Sur y ser solamente este país el que tenga influencia sobre estas naciones.

Revista new yorker, estados unidos

También se analiza lo que hará Estados Unidos y el anuncio de Venezuela de entregar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo de alta calidad al país gobernado por Donald Trump.

Por último, la revista New Yorker también toma las declaraciones de Donald Trump sobre el deseo de Estados Unidos de comprar la isla de Groenlandia bajo razones de seguridad nacional y la presencia de buques rusos y chinos en el Ártico.