Después de meses de idas y vueltas, la histórica calesita del Parque General San Martín fue retirada definitivamente como parte de la renovación integral del principal pulmón verde de Mendoza. El antiguo concesionario tenía vencido el permiso desde 2023 y permanecía en el lugar con una "ocupación de hecho sin sustento legal", según quedó plasmado en el decreto que habilitó el desalojo.
La rotonda de la calesita del Parque General San Martín entró en obra y cambiará para siempre
El Gobierno desalojó al antiguo concesionario y avanzan las obras por más de $3.300 millones. Habrá una nueva calesita y un espacio completamente renovado
El movimiento en la zona ya es visible, el perímetro fue cerrado con lonas y comenzaron las primeras tareas de replanteo del terreno, demolición de antiguos pisos de cemento y colocación de material estabilizado para nivelar el espacio donde funcionaba uno de los íconos recreativos del Parque.
El conflicto había escalado en redes sociales, donde surgieron campañas -especialmente en TikTok- para "preservar la calesita". Incluso hubo instancias judiciales, pero la discusión quedó definitivamente saldada el 25 de marzo, cuando el Gobierno avanzó con acciones legales para recuperar el predio. En ese documento oficial se dejó constancia de que la concesión había vencido de forma improrrogable el 31 de marzo de 2023 y que desde entonces el ex permisionario continuó ocupando el lugar sin respaldo legal.
La intervención forma parte de un proyecto de gran escala que busca transformar por completo la rotonda de la calesita. La obra, a cargo de la empresa Sanco, tiene un presupuesto que supera los $3.300 millones y un plazo de ejecución de 420 días.
Según la planificación oficial, el área será convertida en un espacio más amplio, moderno e integrador, pensado como punto de encuentro para actividades recreativas, sociales y familiares. El plan abarca unos 20.000 metros cuadrados e incluirá nuevos sectores de juegos, áreas de descanso y espacios de reunión.
Además, el Gobierno confirmó que el año próximo se llamará a licitación para instalar una nueva calesita. En ese proceso podrá participar Carlos Alonso, el ex propietario que explotó el histórico atractivo durante años, al igual que otras empresas.








