La reciente llegada del asteroide Bennu a la Tierra ha permitido a los científicos de la NASA tomar muestras, y lo cierto es que se han llevado una grata sorpresa. Las conclusiones de este hallazgo han sido publicadas el sitio oficial de la entidad, así como también en revistas especializadas.
La NASA descubre que el asteroide Bennu es de material que sobrevivió millones de años
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) se llevó una sorpresa al descubrir el material que conforma a este asteroide. Todos los detalles

El asteroide Bennu sigue sorprendiendo a los científicos de la NASA.
Los nuevos estudios se han centrado en entender a los materiales que componen a este asteroide, y lo cierto es que la mayoría han sobrevivido millones de años.
El asteroide Bennu contiene material anterior al sistema solar
El asteroide Bennu se originó a partir de los fragmentos de un asteroide padre más grande, destruido por colisiones en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, según los resultados difundidos por la NASA.
Recomendadas
Material cercano al sol, polvo interestelar de muchas estrellas muertas hace millones de años y minerales con compuestos orgánicos originados del espacio exterior son algunos de los componentes del asteroide.
Los estudios marcaron que los fragmentos del asteroide se reensamblaron tras varias colisiones, dando origen al asteroide tal y como se lo conoce hoy.
Este descubrimiento muestra la complejidad del asteroide y la diversidad de su origen, ofreciendo información sobre los procesos de acreción y transporte de materiales en los primeros momentos del sistema solar. A lo largo del tiempo, estos materiales se han visto modificados por interacciones con agua líquida.
El asteroide que provocaría un invierno de cuatro años al impactar contra la Tierra
La investigación de un hipotético impacto de Bennu, denominado como el “asteroide de la muerte” en la Tierra, analiza que hasta 400 millones de toneladas de polvo podrían llegar a la atmósfera, acompañadas de escombros y cenizas, que provocaría un invierno global de 4 años o también descrito como “oscurecimiento solar”.
Sin embargo, un equipo del Instituto de Ciencias Básicas de la Universidad Nacional de Pusan, Corea del Sur, señaló que “la probabilidad estimada de colisión es de 1 entre 2.700”, y que podría concretarse recién en el año 2182.