En las ciudades modernas, el aire que respiramos no solo contiene polvo o partículas naturales, sino también formas invisibles de contaminación que provienen de la vida cotidiana.
La mayoría de los microplásticos en el aire de las ciudades se origina en la fricción de neumáticos, fuente clave de contaminación
El desgaste constante de los neumáticos libera partículas microscópicas que se dispersan en el aire de las ciudades. Todo los detalles

Entre ellos, los microplásticos se han convertido en uno de los contaminantes más extendidos y menos visibles de la contaminación urbana, sobre todo aquellos que se originan en la fricción de neumáticos.
La mayoría de los microplásticos en el aire de las ciudades se origina en la fricción de neumáticos
El tema se centra en la evidencia científica que indica que una gran parte de los microplásticos presentes en el aire urbano proviene del desgaste de los neumáticos de los vehículos, producto de la fricción constante entre el caucho y el asfalto. Este proceso libera diminutas partículas sintéticas que se mezclan con el polvo de las calles de las ciudades y terminan suspendidas en el aire o depositadas en suelos y cuerpos de agua.
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Diversos estudios ambientales han identificado a los neumáticos como una de las principales fuentes de microplásticos secundarios en zonas urbanas. Su importancia es silenciosa pero profunda. A diferencia de otros contaminantes visibles, estas partículas no se perciben fácilmente, pero están presentes en la respiración diaria de millones de personas.
Neumáticos y contaminación: la fuente invisible de microplásticos urbanos
Su impacto no solo es ambiental, sino también potencialmente sanitario, ya que pueden ingresar al sistema respiratorio y acumularse en ecosistemas urbanos y acuáticos. Es un tipo de contaminación que nace del movimiento mismo de la ciudad.
A partir de ese desgaste constante, se liberan partículas extremadamente pequeñas de plástico, generalmente menores a 5 mm, que incluso pueden fragmentarse aún más y transformarse en aerosoles finos capaces de permanecer en el aire. Una revisión publicada en Microplastics and Nanoplastics concluye que las partículas liberadas por el desgaste de neumáticos (tire wear particles) representan una contribución significativa a la contaminación ambiental, especialmente en escorrentías urbanas y sistemas acuáticos, donde pueden acumularse y persistir durante largos períodos.
Su presencia no es aislada ni esporádica, sino que se mantiene en una dispersión urbana constante, especialmente en calles con alto flujo vehicular, donde el tránsito actúa como un motor continuo de liberación. Estas partículas presentan además una alta persistencia ambiental, ya que no se degradan con facilidad y tienden a acumularse tanto en suelos como en cuerpos de agua y en la atmósfera.