La filosofía budista es la encargada de dejarnos algunos principios fundamentales del karma. El karma no es cualquier cosa, se trata del poder de la acción que tiene, por lo tanto, mucho que ver con todo lo que hacemos a lo largo de nuestra vida y es aplicable a todo.
De seguro en algún momento de tu vida has escuchado "es cuestión del karma" y no se trata de creencia, en realidad es un concepto ligado a la filosofía budista que está muy relacionado con la idea de justicia (buena o mala).
No es un castigo de los dioses ni amenazas de otras personas, de hecho no siempre es malo, pues el karma es la noción de que como personas es nuestra responsabilidad tomar las cosas buenas, para construir nuestra propia vida.
Filosofía budista: qué dice la cuarta ley del karma
El Karma sería una especie de juez, una energía invisible resultado de nuestros comportamientos y que va acumulando consecuencias según actuemos de una forma u otra y solo nosotros sabemos si eso nos traerá consecuencias buenas o malas. Para eso, la filosofía budista postuló uno de sus mejores escritos: las leyes del karma. Son doce, pero la cuarta es una de las más importantes.
Esta plantea que cada persona tiene que ser capaz de aceptar la responsabilidad de las cosas que le ocurren, porque lo que hace el karma es enfocar hacia vos las consecuencias directas de todo lo que haces, pudiendo ser bueno o malo, solo tú los abras.
Por eso, cuando nos pasan cosas malas muy seguidas, es probable que estemos haciendo algo mal y el karma nos lo esté devolviendo. Desde hablar mal de una persona, desde no ayudar a un amigo o ser mala persona con tu personal doméstico, todo eso influye en las energías que das.
Cada vez que algo malo acontece, es porque hay algo malo merodeando. Lo que nos rodea, nos refleja y nosotros reflejamos lo que nos rodea. Es todo un círculo en esta vida. Por eso, para la filosofía budista es importante asumir y entender la responsabilidad de todo lo que se presenta en nuestras vidas.






