El titular de la Segunda Fiscalía del departamento de San Rafael, Javier Giaroli, investigará la muerte de los 14 ancianos que residían en el geriátrico del sacerdote -actualmente suspendido- Fernando Yáñez, ubicado en la localidad de Monte Comán.
La Justicia investigará las 14 muertes en el geriátrico de San Rafael
Doce de estos adultos mayores fallecieron víctimas del Covid-19, diez de ellos murieron en el lapso de 6 días, y sus fallecimientos no fueron reportados al sistema CISA. Es decir, que no había registro de ellos.
Entre todas las incongruencias del caso, que parten de las explicaciones poco claras del dueño de la institución, figura el hecho de que los ancianos no habían sido vacunados contra el Covid-19, a pesar de que la partida de vacunas estaba disponible para ellos.
Argumentos
Al respecto, en declaraciones que el cura realizó en Radio Nihuil, explicó que demoró algún tiempo en conseguir la autorización de los familiares para vacunar a los ancianos, ya que muchos de ellos padecen problemas mentales por lo que no pueden decidir por si mismos si quieren recibir o no la vacuna.
Sin embargo, la "demora" que adujo Fernado Yañez, se prolongó durante 6 meses: desde que comenzó la vacunación en los geriátricos de la provincia, a fines del 2020, hasta el 31 de mayo. En esta fecha, el dueño del geriátrico de Monte Comán se presentó a pedir las vacunas al ministerio.
El 6 de junio se había pactado realizar la vacunación, pero el 1 de junio comenzaron a detectarse los casos de Covid que produjeron los fallecimientos.
Si bien el caso ya es producto de una investigación penal, el ministerio realiza su propia pesquisa, y para esto, han solicitado las historias clínicas de los residentes.
Quién es Fernando Yánez
Cabe aclarar que este no es el primer escándalo que envuelve al dueño del geriátrico que administra la Fundación Hogar de Jóvenes San Luis Gonzaga, Fernando Yáñez.
Yáñez es un sacerdote actualmente suspendido por el Vaticano en sus funciones religiosas. Tuvo dos denuncias por abuso sexual contra dos jóvenes que residieron en sus hogares, de las que fue absuelto.
Sin embargo, el Vaticano le prohibió ejercer sus funciones sacerdotales por desobediencia a la autoridad eclesial a la que pertenece -en este caso, al Arzobispado de San Rafael-
Se trata de un religioso ultraconservador, que no acataba las disposiciones de sus superiores y por eso actualmente no puede dar misa ni impartir los sacramentos católicos. Pero sigue siendo sacerdote.


