Protagonistas

La historia de Pilar y sus 4 hermanos mendocinos, a los que encontró a sus 66 años

Casi a ciegas, Pilar buscó a su familia de origen y su identidad hasta la coincidencia genética y un ADN positivo la ayudaron a hallar a 4 hermanos en Mendoza

La historia de vida de Pilar comenzó a escribirse hace 66 años, cuando nació en Mendoza, según supo, en la hoy desaparecida Clínica Patricias, en calle Colón al 200, de Ciudad. Siguió en San Luis, donde armó familia propia, se casó y tuvo tres hijos, y dio un golpe de timón esta semana en Casa de Gobierno cuando recuperó la identidad.

Es que gracias a una coincidencia genética primero y a un examen de ADN después, supo -tal como intuía- que tenía hermanos. No uno, como ansiaba e imaginaba allá, en Juana Koslay, sino cuatro: dos varones y dos mujeres. Todos por parte de la madre. Todos habitantes del Gran Mendoza. Todos adultos como ella y con la vida prácticamente hecha.

Durante varios años, Pilar sintió el llamado de la sangre y decidió iniciar una búsqueda. Su identidad, que había estado clara por décadas, había comenzado a desdibujarse cuando supo, tal como intuía, que su familia de crianza no era su familia original.

Plena de incertidumbres y miedos, la mujer caminó mil caminos; preguntó donde pudo pero las respuestas no llegaban ni llegaron. El tiempo pareció detenerse para ella. Ni un dato, ni una referencia qué seguir. La internet y las redes sociales se abrieron como una opción posible: un universo inabarcable de múltiples posibilidades.

Así fue que Pilar se contactó con una red de mendocinos que buscan su identidad y ayudan a gente como ella, como Cecilia Alfonsín -que ya en la adultez supo de su origen desconocido y sigue buscando-; como tantos hombres y mujeres de distintas edades.

Caso Pilar.Identidad.jpeg
Pilar con Miguel Marino, del Registro de Huellas Genéticas, y Alejandro Verón, de Derechos Humanos de Mendoza.

Pilar con Miguel Marino, del Registro de Huellas Genéticas, y Alejandro Verón, de Derechos Humanos de Mendoza.

Las Huellas Genéticas, determinantes para arribar a la identidad de Pilar

Las charlas y el asesoramiento la condujeron sin demora al Registro de Huellas Genéticas; allí -tras ciertas explicaciones técnicas- previo asesoramiento judicial y gubernamental, en 2024 dejó una muestra genética suya para que fuera comparada, en busca de coincidencia, con las varios miles de huellas genéticas de miles de personas.

El potencial éxito del resultado se convirtió en resultado positivo. Match positivo, festejaron en el Registro Provincial de Huellas Genéticas. Festejaron, sí. Como un gol de Messi.

El Registro Provincial de Huellas Genéticas detectó que la huella genética de Pilar era coincidente con la huella genética de un hombre que, años atrás, había protagonizado un incidente vial en Guaymallén. Ese hombre era hermano de Pilar. Pero no sería el único.

Un simple llamado telefónico hizo que el festejo de los especialistas del Registro Provincial de Huellas Genéticas se trasladara hasta la casa de Pilar, en Juana Koslay, departamento de la provincia de San Luis ubicado a 269 kilómetros del Barrio Cívico mendocino. Dicen que Pilar no cabía en sí misma por la emoción.

El llanto emocionado por el hallazgo se mezcló con las lágrimas que aún brotan en su corazón por haber perdido al esposo y a una hija, poco tiempo atrás. Se sintió feliz. Satisfecha. Su empuje no había sido en vano.

Ya en enero de 2025, en Mendoza, sonó el teléfono de José Boriero, vecino de Guaymallén. Unos pocos minutos de conversación lo pusieron al tanto de una realidad que jamás hubiera imaginado: el match positivo entre uno de sus hermanos y una mujer, con domicilio en San Luis, que llevaba años buscando a su familia de origen.

"Me preguntaron si estábamos dispuestos al examen de ADN", contó José a Diario UNO. "Y dije que claro que sí, que no tenía ningún problema. Y lo hicimos, nomás".

La prueba científica determinó esta semana que los cuatro hermanos Boriero y la incansable Pilar son hermanos por parte de madre. "Nos invitaron a conocerla en Casa de Gobierno y allá fuimos; fue una sorpresa hermosa", explicó José, el más parecido a Pilar.

Cosas del destino: la mamá de Pilar y de sus hermanos de apellido Boriero murió hace poco más de 10 años, ya viuda. Años antes de cumplirse su destino inexorable, explica José, la madre les había dicho que "algún día iba a aparecer una hermana de ellos".

José Boriero y esposa-Hermano de Pilar.jpeg
José Boriero, uno de los hermanos de Pilar, con su esposa.

José Boriero, uno de los hermanos de Pilar, con su esposa.

- ¿Les anticipó que Pilar existía?

- No, precisamente. Nos dijo que algún día aparecería una hermana que había sido hija únicamente de nuestro padre.

La prueba de ADN pasó en limpio el parentesco: los Boriero y Pilar son hermanos por parte de madre. Se descartó entonces la remota posibilidad indicada en un primer análisis de que todos habían sido hijos del mismo matrimonio.

A todos los protagonistas de esta historia de vida les ocurrió lo impensado gracias a un estudio de huellas genéticas y a un examen de ADN: eran hermanos entre sí y no lo sabían.

Para Pilar fue como encontrar una aguja en un pajar: "Yo, a esta altura de mi vida y teniendo en cuenta las edades de gente que podía orientarme en la búsqueda, pensé que todos podían haber fallecido", dijo públicamente.

Para los cuatro hermanos Boriero fue lo inimaginado. Tenían una hermana que llevaba añares buscando sin saber cómo eran; sin sospechar que eran cuatro.

Programa de Identidad Biológica, clave para la historia de Pilar y sus 4 hermanos

El programa Identidad Biológica está a cargo de la dirección de Derechos Humanos y representa un paso importante hacia el reconocimiento de los derechos de las personas que desean conocer su origen.

Tras el acto púbico en Casa de Gobierno, donde Pilar y sus hermanos se conocieron y se abrazaron por primera vez, hubo un encuentro íntimo y breve.

Coinciden los cinco hermanos en que una vez que pase el subidón se encontrarán, posiblemente en la casa de Pilar, para seguir conociéndose y conversar más.

Pilar, sus 4 hermanos y la vida va...

La vida presente y el futuro de Pilar y sus hermanos serán desandados seguramente entre mates, cafés y alguna que otra comida casera. Luego será el momento de revisitar el pasado, desconocido para todos ellos, y específicamente en algunos aspectos que por ahora no tienen respuestas, y que acaso jamás la tengan.

Pilar volvió este viernes a su pueblo para reencontrarse con sus hijos, con la satisfacción del hallazgo y la emoción de que el esfuerzo rindió frutos.

José y los demás hermanos quedaron acá en Mendoza, haciendo la vida que hacían hasta que la vida les dio una sorpresa tan fuerte como inesperada.

Pilar y sus hermanos.jpeg
Pilar y uno de los tantos abrazos que esperó durante tantos años.

Pilar y uno de los tantos abrazos que esperó durante tantos años.

A la distancia, los cinco hermanos entretejen -cada uno a su modo- largos pensamientos que tienen como único eje a la madre que les dio la vida.

En la cabeza de Pilar seguramente retumban preguntas tales como ¿Me dio en adopción? ¿Por qué? ¿O se vio obligada a entregarme? ¿Cuándo y a quiénes?

Entre los Boriero estos interrogantes seguramente se multiplican; también podrían sumarse otros. ¿Por qué mamá nunca nos dijo de la existencia de aquella niña que acabamos de conocer como Pilar, mujer hecha y derecha? ¿Por qué la versión de que algún día aparecería una hija pero no suya sino sólo de nuestro padre?

¿Quiere, amigo lector, considerar que este encuentro fue obra del destino? ¿O del azar? Porque si años atrás, en un incidente vial, a uno de los hermanos Boriero no le hubiesen tomado una muestra genética, difícilmente la búsqueda de Pilar hubiera alumbrado ese tan festejado match positivo.

Destino o azar, quién sabe; lo cierto es que en los últimos tramos de la vida, los Boriero descubrieron que no eran únicamente los cuatro hermanos de toda la vida sino cinco, gracias a la llegada de Pilar.

Ahora, cuenta José, nos hablamos por teléfono y nos escribimos mensajes de Whatsapp. "En uno de los próximos fines de semana, iremos con mi esposa a visitar a Pilar. Y seguiremos conversando...".

Reencontrarse. Conocerse. Tejer un vínculo que nunca existió hasta esta semana.

Enorme desafío para todos y cada uno de los protagonistas de esta historia.

La vida misma, damas y caballeros, nos ha mostrado esta vez una cara sorpresiva e impactante. Descubrir la identidad.

Temas relacionados: