La Dirección General de Escuelas (DGE) confirmó este miércoles que el barbijo pasará a ser optativo en los niveles Inicial, Primario y Secundario; y en las modalidades de Educación Especial, de Jóvenes y Adultos, de Educación Técnica y Trabajo, tanto en la gestión estatal como privada.
La norma regirá a partir del lunes 21 de marzo e involucra a los estudiantes y a los docentes. Es decir que la utilización del elemento será opcional para las personas que estén dentro de las aulas.
El memorándum 43-SE-2022 lleva la firma de la Subsecretaria de Educación, Graciela Orelogio, y explica que "dada la menor necesidad de uso del barbijo por razones de salud, se deben atender las necesidades pedagógicas, entendiendo que en este nuevo contexto sanitario esta medida tendrá un efecto positivo en las tareas de enseñanza, aprendizaje y sobre todo de comunicación".
Por supuesto, en el caso de los estudiantes menores de edad el criterio dependerá de lo que decidan sus padres o tutores.
Aquí, el texto completo de la nueva normativa:
El Covid y una decisión que se anticipaba
El cambio se venía analizando desde hacía semanas. El 4 de marzo, la ministra de Salud, Ana María Nadal, reveló por Radio Nihuil que estaba manteniendo reuniones con el director general de escuelas, José Thomas, para evaluar las formas de modificar la exigencia del barbijo.
En principio, se consideró que se quitaría el uso compulsivo en el nivel Inicial y en los primeros años de la primaria, para favorecer la incorporación de los procesos de lectoescritura, fundamentales en esa etapa. La idea es que al verse mejor los rostros, los niños puedan aprender a deletrear y a comunicarse mejor.
En efecto, el 14 de marzo el barbijo pasó a ser optativo para esa porción del alumnado. Y en las últimas horas la modificación se extendió a todos los niveles escolares y sus modalidades.
Ocurre en un contexto de baja de contagios: el martes, el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes informó que hubo sólo 41 nuevos casos en Mendoza y que el nivel de positividad ronda el 2%, en lo que representa una baja de más de 20 veces respecto a la etapa crítica de pandemia.




