El 19 de febrero de 1994, la guardia de emergencias del Hospital General de Riverside, en California, vivió una de las secuencias más extrañas e inexplicables de la medicina moderna. Una mujer de 31 años llamada Gloria Ramírez ingresó en estado crítico tras sufrir una severa descompensación cardiorrespiratoria, y lo que pasó después desconcertó a propios y extraños.
Ingresó al hospital por una urgencia, falleció a las horas y dejó a 23 médicos intoxicados
La mujer ingresó al hospital con distintas afecciones ante un cáncer cervical, pero lo que pasó después dejó sin palabras a todos

Al momento de realizar los procesos de rutina, la situación dio un giro aterrador.
Lo que parecía ser una atención de terapia intensiva más terminó convirtiéndose en un escenario de caos absoluto que dejó intoxicados a gran parte del personal sanitario que se encontraba trabajando en el Hospital.
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Un colapso en la guardia y síntomas que encendieron las alarmas
Ramírez, quien atravesaba una etapa avanzada de cáncer cervical, arribó al hospital con una arritmia cardíaca grave, presión arterial peligrosamente baja y serias dificultades para respirar. Ante el preocupante panorama, los médicos y enfermeros de guardia actuaron de inmediato administrándole medicamentos antiarrítmicos y asistencia respiratoria.
Sin embargo, al momento de realizar los procedimientos habituales de laboratorio, la situación dio un giro aterrador. Cuando las enfermeras intentaron extraerle una muestra de sangre, los profesionales sintieron un intenso olor similar al ajo que invadió de golpe la sala.
Al mismo tiempo, sobre la piel de la paciente notaron una extraña capa aceitosa con un brillo inusual, mientras que dentro del tubo de ensayo con la muestra sanguínea comenzaron a flotar pequeñas partículas cristalinas que desconcertaron a todos los enfermeros.
La ola de intoxicación y la hipótesis de la ciencia
A los pocos minutos de tomar contacto con la muestra de la paciente, el aire del lugar se volvió completamente irrespirable. Una a una, varias personas del equipo de salud comenzaron a manifestar síntomas agudos de intoxicacion. L
a primera en desplomarse fue la médica residente, seguida inmediatamente por varios enfermeros que sufrieron espasmos musculares, quemaduras cutáneas y severos problemas respiratorios.
En total, 23 personas resultaron intoxicadas por las emanaciones del cuerpo, de las cuales cinco debieron ser internadas en estado delicado, obligando a evacuar la guardia por completo.
Pese a los intensos esfuerzos de reanimación con el desfibrilador, la mujer, que usaba un remedio casero a base de ajo, falleció esa misma noche.
La hipótesis científica concluyó que al combinarse con el oxígeno médico y las descargas eléctricas, este compuesto se transformó en sulfato de dimetilo, un potente gas tóxico que envenenó el aire del quirófano y convirtió el caso de la "mujer tóxica" en uno de los mayores enigmas médicos de la historia.