Si bien el consumo del té como infusión es uno de los rituales más popularizados y disfrutados por sus grandes beneficios para la salud, un reciente descubrimiento científico señala un peligro impensado, que se da específicamente en las bolsas de té.
Impensado y alarmante descubrimiento científico revela lo peor sobre las bolsas de té
Si bien el consumo en bolsas de té está normalizado y popularizado, un reciente descubrimiento señala un peligro casi impensado
Si bien el té es una bebida que en su preparación no necesita de estas bolsas necesariamente, el consumo de las mismas por su facilidad y ahorro de tiempo.
Descubrimiento impensado sobre las bolsas de té
Sin más rodeos, lo que sucede es que las bolsas de té, especialmente aquellas fabricadas con materiales plásticos, liberan millones de partículas de micro y nanoplásticos (MNPLs) en cada taza, representando riesgos para la salud de los consumidores.
El estudio científico en cuestión fue publicado en la revista Science Direct, y se puede acceder al mismo a través del siguiente link. Como no puede ser de otra manera, el hallazgo ha encendido las alarmas.
A través de técnicas analíticas de vanguardia como microscopía electrónica y espectroscopia infrarroja, los investigadores analizaron tres tipos de bolsas de té disponibles en el mercado: las hechas de nylon-6 (NY6), polipropileno (PP) y celulosa.
En los resultados, los encargados del descubrimiento no solo confirmaron la presencia de MNPLs en las infusiones, sino que también identificaron variaciones significativas en las cantidades liberadas según el material.
Las bolsas de té se suman al agua embotellada y otros productos plásticos que propagan el consumo accidental de micro y nanoplásticos en el cuerpo humano, representando graves riesgos.
El impacto de los microplásticos en la salud
Más allá del descubrimiento, hay que decir que estos químicos, presentes en diversos productos de consumo cotidiano, pueden atravesar la barrera de la piel e ingresar al torrente sanguíneo, potenciando su peligrosidad.
Como consecuencias extremas, el consumo de microplásticos en la salud se relaciona con un posible aumento del riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular o muerte.
Para reducir la exposición al plástico, se recomienda evitar la exposición al mismo en alimentos y consumir comidas frescas, preferentemente guardadas en superficies como el vidrio o papel de aluminio.






