Las palabras con las que empieza el título de esta nota son, al día de hoy y lamentablemente, una de las formas de estafas más comunes. Pese a su antigüedad y fama, las cuentas bancarias siguen vaciándose, más por el desconocimiento de las personas que por el ingenio de los delincuentes.
"Hola tío, adiviná quién habla": el origen de una de las estafas más comunes en Argentina
El famoso "cuento del tío" es uno de los métodos de estafa más famosos. ¿Cómo evolucionó y cómo es posible evitarlo?

De manera sencilla y efectiva, puedes evitar ser alcanzado por esta estafa.
Aunque hoy nos indignamos con los "secuestros virtuales" o los hackeos de WhatsApp, el cuento del tío es, en realidad, un fósil viviente de la inseguridad en Argentina.
Una estafa que sobrevivió al paso del tiempo
Los primeros rastros de esta estafa aparecen a finales del siglo XIX, donde el guión era casi como una obra de teatro: primero, el delincuente se presentaba como el heredero de un tío riquísimo que vivía en Europa o en algún campo remoto.
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Luego, aseguraba que, para cobrar esta fortuna, necesitaba una pequeña ayuda económica para pagar trámites. la víctima, con la promesa posterior de recibir una recompensa, muchas veces accedía.
Finalmente, el tío millonario era una fantasma y el sobrino un profesional de la mentira. Con el paso del tiempo, esta estafa dejó la calle y se mudó al teléfono fijo, después a los celulares.
El método también cambió. Hoy, el tío millonario fue reemplazado por la necesidad de plata de un supuesto sobrino, el cambio de dinero o el accidente de algún familiar conocido.
A la hora de cometer esta estafa, la mejor arma del delincuente es la manipulación emocional. Muchas veces, no dejan ni reaccionar al aduto mayor (rango etario más vulnerable) y se hacen pasar de lleno por un sobrino jugando con sus desesperación.
Cómo evitar caer en este tipo de estafas
Si recibís un llamado donde te piden plata por un familiar en apuros o un trámite urgente del banco, hacé lo que el estafador más teme: cortá y llamá vos.
Ningún gerente de banco pasa por las casas a retirar dólares, ni ningún trámite oficial se soluciona entregándole una bolsa de dinero a un "amigo" que pasa por la puerta. El cuento del tío solo funciona si prestas tu oído y caes en las palabras del delincuente.