“Es devastador. Poner la lucha en el lugar mismo del horror, es devastador. Estar en un colectivo hace que no nos sintamos tan solos y, de algún modo, es sanador. Pero es un dolor que se carga toda la vida. Que un padre haya formando parte del horror, que no esté arrepentido y que lo reivindique, te deja en un lugar atroz”, dice Liliana Furió.
Ella es parte del Colectivo Historias Desobedientes de Familiares de genocidas por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Ella es hija de Paulino Furió, uno de los militares represores más tremendos de la parte de historia mendocina durante la Dictadura Militar. Entre el '74 y el llegó a ser jefe de operaciones del comando de la brigada que dependía de la Córdoba, de Luciano Benjamín Menéndez, y después fue jefe de Inteligencia y en los juicios por delitos de Lesa Humanidad recibió tres condenas a prisión perpetua.
Liliana, junto a otros 17 hijos e hijas, nietos y hermanos de represores, han construido un hecho inédito en el mundo: escribieron y reunieron en un libro sus historias, repudiando el horror de la Dictadura de la que fueron parte sus familiares.
Durante este jueves y viernes el libro se presenta en Mendoza.
El trabajo recopila textos redactados antes y durante la creación del colectivo Historias Desobedientes y con Faltas de Ortografía. A través de diversos lenguajes −desde el ensayo a la novela, del manifiesto a la poesía, de la dramaturgia al posteo en redes sociales−, las y los autores de este libro se confrontan con la dificultad de expresar los sutiles y perversos vínculos entre el genocidio y la familia como núcleo de silenciamiento, sumisión y violencia patriarcal.
Liliana Furió escribió el texto que se publica en este libro, como una carta de lectores o solicitada, que nunca fue publicada. “Yo había hecho ese escrito, donde aclaraba que no tenía nada que ver con alguna reconciliación que se había promovido en esos días por hijos de militares que criticaban los juicios”, recuerda.
La idea del libro surgió a fines de 2017. “Hubo alguna que otra editorial que nos ofreció poner algún historiador o escritor que contara nuestras historias. Eso quedó trunco porque las editoriales grandes van atrás de una moneda”, dice Liliana.
Les había llamado la atención porque el colectivo que formaban era inédito. Un grupo a favor de la memoria, la verdad y justicia, repudiando a sus padres, “era algo que no había pasado en ninguna parte del mundo.
Incluso en Alemania muchos descendientes en repudio de sus padres y abuelos nazis, nunca se les había ocurrido conformar en una voz colectiva.
En cambio nosotros teníamos una trayectoria, inspiradas con las madres y las abuelas, y entendemos lo importante que es aunar las voces”.
Finalmente, “en ese derrotero decidimos, en vez de que nos cuenten, contar nosotros. Los nietos, los hijos, los sobrinos, los hermanos y hermanas y, mayoritariamente, las hijas”, cuenta Liliana.
Cuando decidieron comenzar a reunir esas voces “había muchas cosas escritas en forma espontánea, incluso libros editados, y decidimos juntar todo eso”.
Finalmente la Editorial Marea se interesó y a fines de noviembre del año pasado se imprimió la primer tirada. “El libro estuvo listo para el Primer Encuentro Internacional de Desobediencia, que se hizo en Buenos Aires y en marzo se presentó oficialmente”.
Volver a casa
“Para mí, presentar el libro en Mendoza era algo que estaba buscando desesperadamente”, dice Liliana Furió. “Mi padre está en los juicios de la mega causa Mendoza, ya tiene un par de condenas, todas por hechos que fueron cometidas en los años 76 y 77 en la provincia. Fue jefe de Operaciones e Inteligencia, el comando de la Brigada. Yo soy mendocina, una provincia muy querida. Y la perpetración de esos crímenes por parte de mi padre, que haya sido en este lugar y que presentemos el libro aquí, le da un triple significado a esto”, cuenta.
Liliana repasa su historia. “Tengo 56 años, tres hijas de mi vida anterior, hace ya rato que me asumí como lesbiana y estoy casada con una mujer alemana. Soy documentalista audiovisual y también me dedico al tango, como herramienta de inclusión social”.
Su historia
Dice que la suya fue “una necesidad visceral de contar” y que todo el proceso fue “un derrotero muy largo y muy penoso”.
Cuenta que “siempre estuve enfrentada con mi padre, por su machismo. Y tuve una primera adolescencia en donde fui muy crítica. Pero después me quise creer lo que me contaban y, hasta los 30, me había quedado adherida a todos los espacios militares. No había podido salir nunca de la familia militar. Pero cuando me divorcié, comencé a frecuentar otros ámbitos y a salir de varios armarios. Aún así, y a pesar de ser sumamente crítica, no podía enfrentar que mi padre hubiera tenido que ver con esa historia”.
“Recién cuando lo señalan, cuando empiezan los primeros atisbos judiciales en 2008, ahí apareció la necesidad, me sentí obligada, a buscar todo lo que pudiera saberse. Fue un camino muy difícil, al principio muy solitario. Fue lento el camino para que nos comenzáramos a encontrar”.
-¿Pudiste sanar algo?
-Hay heridas, hay dolores y traumas en la vida, que no tienen retorno. Es devastador. Poner la lucha en el lugar mismo del horror, es devastador. Es un dolor que se carga toda la vida.
Dice que ya han presentado el libro en varias ciudades y que ha sido conmovedor. Que “la persona que me ayudó procesar todo esto en Mendoza, fue Graciela Leda (fallecida recientemente). A ella le dediqué mi ponencia”.
Las presentaciones
Participarán Liliana Furió, Julianne Schmidinger y José Luis Navarrete Rovano, integrantes de Historias Desobedientes de Argentina y Chile.
- Jueves 06 de junio, 19.00 hs.
Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos -exD2. Belgrano 179, Ciudad de Mendoza.
- Viernes 07 de junio 11.00 hs.
Facultad de Filosofía y Letras UNCuyo, Centro Universitario, Parque San Martín, Ciudad de Mendoza.
- Viernes 07 de junio, 16.00 hs.
Instituto Educación Superior Docente y Técnica 9-001 Gral. José de San Martín. Chubut y Balcarce Ciudad de San Martín.



