La pregunta sobre si es bueno o malo beber agua antes de las comidas genera debate entre quienes buscan mejorar su salud digestiva. Xevi Verdaguer, psiconeuroinmunólogo reconocido, aclaró esta duda en sus redes sociales con una respuesta que no es tan simple como parece. La hidratación correcta depende del estado de cada estómago.
Hidratación: en qué casos está mal tomar agua antes de las comidas
Un psiconeuroinmunólogo explica cuándo la hidratación antes de comer puede ser perjudicial y cuándo no representa ningún problema

El agua antes de comer puede perjudicar a algunas personas.
Verdaguer fue directo al responder esta consulta frecuente: "Si tienes el estómago bien, no hay ningún problema". Para muchas personas, tomar un vaso de agua antes de comer resulta beneficioso cuando el sistema digestivo funciona correctamente. El especialista añadió una advertencia importante sobre aquellos que tienen deficiencia de ácido estomacal.
Cuándo el agua puede ser problemática
Personas con hipoclorhidria enfrentan un problema específico al beber agua antes de las comidas. Esta condición, que implica falta de ácido clorhídrico en el estómago, puede empeorar con la ingesta de líquidos antes de comer. Verdaguer explicó que "si te falta ácido en el estómago, preocúpate porque te falta ácido".
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El ácido clorhídrico cumple funciones esenciales en la digestión de alimentos y absorción de nutrientes. Cuando una persona con hipoclorhidria bebe agua antes de comer, puede diluir el poco ácido disponible y complicar aún más el proceso digestivo.
Muchas personas desconocen si padecen esta condición. El estrés y las infecciones intestinales pueden alterar el equilibrio ácido del estómago sin síntomas evidentes. "Si es por estrés o si tienes alguna infección, es mejor que busques ayuda con un profesional sanitario", recomendó el especialista.
Quienes no tienen desequilibrios ácidos pueden beneficiarse del agua antes de las comidas. La hidratación adecuada a lo largo del día resulta más importante de lo que muchos consideran. Verdaguer enfatizó que la forma de hidratarse marca una diferencia significativa en la salud general.
La hidratación, cuando sea necesaria
Verdaguer desmintió el mito de esperar a tener sed para beber líquidos. "La sensación de sed aparece cuando ya estás entre un 2% y un 5% deshidratado", explicó. Recomienda beber a pequeños sorbos durante el día en lugar de consumir varios vasos de golpe, ya que el cuerpo elimina rápidamente el exceso sin aprovecharlo.
El color de la orina funciona como indicador de hidratación correcta. "La orina siempre tiene que ser amarillo claro. Si es transparente, has bebido demasiada agua y probablemente sin minerales", señaló el especialista. Este método simple permite evaluar si la ingesta de líquidos es apropiada.
Los alimentos también contribuyen a la hidratación diaria de manera efectiva. Frutas, verduras y legumbres aportan líquido junto con minerales esenciales que ayudan a retener el agua. Estos alimentos evitan la sobrehidratación ineficaz que puede ocurrir con agua sola, manteniendo mejor la salud del organismo.