La familia de María del Valle González López (23), la joven mendocina que murió como consecuencia de un aborto autoinducido con misoprostol, compartió sus sentimientos. Tanto Lidia Rosa Fiore, la madre de la chica, como sus hermanos están conmocionados luego de recibir la necropsia, que recién fue entregada luego de 6 meses de haber sido realizada. Entre otras conclusiones a las que han llegado, estiman que hay quienes quieren entorpecer la investigación de su fallecimiento.
Habló la familia de la joven mendocina que murió tras realizarse un aborto autoinducido

María del Valle González López murió el 5 de abril pasado, la familia dialogó este sábado con Infobae
En declaraciones realizadas a Infobae, Lidia Fiore aseguró que ella no estaba al tanto del embarazo de su hija, que tanto ella como el novio (al que llaman Nico) le ocultaron la situación. María del Valle cursaba una gestación de 6 semanas y decidió interrumpirla legalmente.
Asistió a una médica, que le recomendó interrumpir el embarazo con misoprostol, la droga que frecuentemente se utiliza para este fin.
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Sin embargo, todo fue muy confuso. Por información obtenida del celular de la chica, se enteraron que no le habían realizado estudios previos al consumo de la droga y que había ingerido 12 pastillas del medicamento abortivo. Todo esto bajo la supervisión de la profesional de la Salud, de la cual no se conoce el nombre.
Los últimos días
La familia pudo reconstruir los últimos días de María del Valle, a través de los datos que contenía su celular.
La joven ingirió el misoprostol el lunes 5 de abril, y todo el proceso lo llevó adelante en el departamento de su novio y bajo la supervisión telefónica de la médica. Por prescripción de la profesional que la atiende en un centro asistencial que no está especificado en la nota de Infobae, ingiere 12 pastillas en 3 tomas.
Luego de la primera toma, que realiza ese día a las 10, María ya comienza a sentirse mal. Después de tomar la segunda tanda de misoprostol, se desmaya. El novio consulta con la médica, quien le dice que es normal que sienta dolores y mareos.
A las 20, y luego de haber tomado las tres dosis de la droga, expulsa el saco embrionario. Pero los dolores no disminuyen.
El miércoles y jueves, se siente cada vez peor, tiene sangrado y diarrea. La médica le prescribe una ecografía. La joven no consigue turno inmediatamente, pero, según lo declarado por Marcos, el hermano de María, la profesional no parece preocupada, ya que la chica no presenta fiebre. Sin embargo, le dice que si continúa con este cuadro, la vea el viernes en el hospital.
El viernes 9 de abril, el novio lleva a María del Valle al hospital y la joven "ya no daba más" -tal y como lo expresó su hermano-. En ese momento es trasladada al Perrupato, hospital cabecera de San Martín.
Recién el viernes a la noche la madre de María es puesta sobreaviso de lo que está ocurriendo. Sin embargo el novio le miente: le dice que el cuadro es de apendicitis o vesícula.
Lidia contó que cuando llegó al hospital, María estaba en terapia intensiva, y el novio y la madre de este, continuaron mintiéndole.
Luego de intervenirla por segunda vez, le dijeron que su hija estaba desahuciada.
“Cuando la traen de vuelta, de la segunda cirugía, la jefa de terapia me dice: ‘Tu hija se va a morir, no podemos hacer nada con ella, tiene totalmente infectados los intestinos. Tiene 3, 5 días de vida, no más. Eso fue el sábado a la tarde, tipo 7, 8. Y el domingo a las 6 de la mañana murió”.
Puntos oscuros
Lo que le sucedió a María del Valle tiene una cantidad de puntos oscuros. El primero de ellos es que una necropsia cuyo resultado debía estar en pocos días, demoró 6 meses.
El segundo aspecto es el motivo por el que el fiscal no recibió el celular de la joven como prueba, tal y como lo afirmó su hermano.
Tampoco tiene una explicación que el novio no la haya llevado al hospital el martes, cuando ella ya se sentía muy mal, ni que no se le haya realizado una ecografía de urgencia.
Otra situación que no se ha argumentado es en qué se basó la médica para indicarle ingerir 12 pastillas de misoprostol, sin haberle indicado ningún estudio previo al aborto.