Cambio de hábitos

Hábitos invisibles: qué actividades cotidianas están dañando tu salud mental

Pequeños cambios diarios en el descanso, la dieta y la actividad física son clave para proteger el bienestar cognitivo y emocional

Editado por Paula Alonso
alonso.paula@diariouno.com.ar

Al hablar de salud mental, es común asociarla únicamente a factores psicológicos o traumas emocionales. Actualmente, la neurociencia y la medicina moderna demuestran que el cerebro depende directamente de los hábitos cotidianos para funcionar de manera equilibrada. La falta de sueño, el aislamiento o una mala alimentación no actúan de forma aislada, sino que impactan de lleno en el estado de ánimo y el bienestar cognitivo.

De acuerdo con una revisión sistemática publicada en Clinical Psychology Review, que abarcó 81 estudios y casi un millón de participantes, llevar un estilo de vida saludable reduce significativamente los síntomas de ansiedad, depresión y malestar psicológico. Por el contrario, existen actividades y conductas cotidianas que debilitan día a día nuestra salud mental.

¿Qué hábitos debilitan la salud mental?

Dormir mal o de manera insuficiente

La falta de descanso adecuado impide que el cerebro consolide recuerdos y regule las emociones. Esto dispara la irritabilidad, las fallas de concentración y la vulnerabilidad a la depresión.

Dormir mal o pocas horas puede afectar la salud mental.

Sostener el estrés crónico

Cuando la alerta se prolonga por semanas, se genera un aumento persistente de cortisol (la hormona del estrés), dañando regiones cerebrales vinculadas a la memoria y el aprendizaje.

Alimentación rica en ultraprocesados

La dieta influye directamente en el eje intestino-cerebro. El consumo reducido de fibra y nutrientes altera la microbiota y promueve procesos inflamatorios que afectan negativamente el estado de ánimo.

Fumar y consumir alcohol para "relajarse"

Aunque ofrecen un alivio momentáneo, estas sustancias alteran los neurotransmisores, empeoran la calidad del sueño y aumentan el riesgo a largo plazo de desarrollar o agravar trastornos de ansiedad.

Aislamiento social y sedentarismo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la soledad incrementa el deterioro cognitivo y la depresión. A su vez, pasar largos períodos sin realizar actividad física priva al organismo de endorfinas, claves para reducir el malestar psicológico.

¿Qué podemos hacer para mejor nuestra salud mental?

Cuidar la salud mental requiere reconfigurar la rutina diaria con metas alcanzables:

Priorizar el sueño

Descansar entre siete y nueve horas por noche y alejarse de las pantallas antes de acostarse.

Exposición al sol y contacto con la naturaleza

Caminar al aire libre ayuda a regular el ciclo circadiano y estimula la producción de vitamina D, cuyos niveles bajos se asocian a la depresión.

Estar en contacto con la naturaleza mejora la salud mental.

Alimentación consciente e hidratación: Incorporar vegetales, cereales integrales, proteínas y grasas saludables (como el aceite de oliva y los frutos secos), además de beber suficiente agua.

Moverse al menos 150 minutos a la semana

Realizar actividades simples como caminar, bailar o andar en bicicleta libera endorfinas y alivia el estrés.

Fortalecer redes afectivas

Mantener contacto regular con familiares y amigos para construir una red sólida de apoyo emocional.

En pocas palabras

  • Hábitos perjudiciales: fumar, beber alcohol, mala alimentación, sedentarismo y aislamiento social deterioran la salud mental.
  • Evidencia científica: un estudio revela que un estilo de vida saludable reduce significativamente síntomas de ansiedad y depresión.
  • Recomendaciones: priorizar el sueño, la exposición al sol, una dieta balanceada y la actividad física mejoran el bienestar.
Resumen generado por Thinkindot AI

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