ver más

Los fieles celebraron el Día de la Virgen de Luján: la historia de la patrona de los argentinos

Cada 8 de mayo se celebra el Día de la Virgen de Luján. Esta vez la pandemia de coronavirus no permitió las procesiones, caminatas ni misas. Pero los fieles la veneraron en las redes sociales.

Te puede interesar: Desde el lunes 18 los bares, cafés y restoranes podrían volver a atender al público

La historia de la Virgen de Luján patrona de los argentinos comienza en el año 1630, cuando un hacendado portugués que vivía en lo que hoy es Santiago del Estero le pidió a un compatriota que le enviara desde Brasil una imagen de la Inmaculada Concepción de María.

El hombre envió dos imágenes para que su amigo pudiera elegir, pero al llegar al puerto de Buenos Aires, desde donde partirían hacia el destino final, una de las carretas que las llevaba se detuvo sin causa aparente en Zelaya, partido de Pilar, provincia de Buenos Aires.

Cuando quisieron mover el vehículo, los vecinos de la zona pidieron saber cuál era el contenido de los cajones y se enteraron que en una de las cajas trasladaban la imagen de la Virgen, que luego quedaría depositada a orillas del Río Lujan.

Los conductores de la carreta supusieron que no avanzaban por la carga. Por eso decidieron sacara el peso, pero la carreta no se movía. Por lo tanto, sacaron el cajón de la Virgen, y ahí sí pudieron avanzar. La acción se repitió una y otra vez con el mismo resultado: al cargar la imagen de la virgen, la carreta se detenía. llegaron a la conclusión de que la Virgen quería quedarse en esa orilla.

Los vecinos llevaron entonces la imagen de la Virgen hasta la estancia más cercana, donde quedó instalada en una ermita hasta que se le hiciera una capilla.

Todo ocurrió en la zona de Pilar, donde subsiste todavía un vado del río Luján conocido como Pasaje de la Virgen, ubicado a cinco leguas de la actual Basílica.

En ese sitio que duró años, la Virgen recibía regalos y ofrendas muy valiosos para la gente de campo. Por ejemplo ganado vacuno o lanar. Esta es la razón por la que se la llamó "La Virgen Gaucha".

Con el tiempo, apareció una vecina que se comprometió a mantener su culto sin importar lo que pudiera costarle y ofreció sus tierras, cinco leguas más lejos, sobre el río Luján. Pese a la resistencia inicial de los fieles, se aceptó la propuesta y allí es donde se construyó la Basílica que se conoce en todo el país.

La estatuilla original de la Virgen mide 38 centímetros de altura, está realizada en arcilla cocida y una representación de la Inmaculada Concepción.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados