Con la Navidad a pocos días te ofrecemos este ritual con laurel y agua que debe realizarse el 24 de diciembre. Con este significativo rito podrás renovar energías en tu casa según el Feng Shui, filosofía milenaria que tiene mucha incidencia en usos y costumbres.
Navidad es una época especial para muchísima gente de diferentes culturas. Esta festividad es de las más esperadas por todos los integrantes de la familia y una oportunidad para darle lugar al bienestar, la salud, el dinero y el amor.
Tanto en Navidad como en Año Nuevo las esperanzas se renuevan, las tristezas y enojos tienden a superarse y renacen las ganas de comenzar una nueva etapa con más potencia y energía. Estas fiestas sirven para renovar las esperanzas y despiertan las ganas de comenzar el nuevo año con la energía más potente y la convicción de que todo será mejor.
Por esta causa son muchísimas las personas eligen el Feng Shui y sus diferentes rituales para atraer mejoras sustanciales en los diferentes aspectos de su vida. En este sentido, la ceremonia del laurel y el agua es una de las más realizadas desde hace muchísimo tiempo.
Cómo hacer el ritual de laurel y agua en Navidad
- Conseguir unas pocas hojas de laurel.
- Colocar las hojas de laurel en un recipiente con agua y dejarlas en remojo (no al fuego) un minuto.
- Después hay que sujetarlas con la mano, estrujar las hojitas hasta que se rompan y -por último- dejarlas en el piso.
- Estos simples pasos se deben repetir 3 veces para lograr que las energías se renueven y preparen el camino para la llegada de salud, dinero y amor.





