El cementerio de El Ramblón, en San Martín, comenzó a instalarse en 1874 y se completó en 1893. En las últimas 30 décadas comenzó a caer en el abandono y apenas fue sostenido por las distintas gestiones. Gran parte de la documentación del camposanto se ha perdido y ya nadie sabe exactamente dónde están las centenares de tumbas. En estos días las familias que concurren allí a visitar a sus fallecidos, no solo se alarmaron por el abandono, casi habitual en ese lugar, sino también porque comenzaron a verse restos óseos esparcidos por el lugar, debido a las excavaciones de las nuevas tumbas.

ramblon 1.jpg

Gabriel, que tiene a abuelos, padre y hermanos enterrados en El Ramblón, contó que el fin de semana "fuimos con toda la familia a limpiar, porque no hay mantenimiento" y acotó que "nos encontramos con restos óseos humanos que estaban junto a los montículos de tierra que están junto a las tumbas nuevas".

Advirtió que "nos cobran las sepulturas y el mantenimiento, pero no lo realizan".

ramblón 8.jpg

El abandono del cementerio es proverbial. Incluso este periodista ha visitado ese lugar en reiteradas oportunidades los últimos 8 años, y el estado es siempre el mismo, tanto en las tumbas como en los nichos, donde el abandono aparece como más agresivo aún.

ramblon 9.jpg

Sobre que se hayan excavado tumbas sobre otras tumbas, esto no sería extraño, ya que se ha perdido la documentación histórica del cementerio y no hay certezas sobre la ubicación de las tumbas más antiguas. Este medio pudo comprobarlo hace años, con testimonios de funcionarios y antiguos empleados quienes, además, aseguraron que el lugar ya estaba colapsado y que ya se habían realizado enterramientos sobre otros más antiguos.

ramblon 3.jpg

El estado de la mayoría de los nichos es tremenda. "Cuando vas, la verdad te da mucha impresión. Hasta te genera temor", dijo un deudo.

ramblón 10.jpg

Hasta 1874 el cementerio de San Martin estaba ubicado en los terrenos frente a la Iglesia del Carmen, donde hoy se encuentra el Colegio Nacional San Martin.

A partir de 1874 se inicia el traslado del mismo, a una propiedad de tres hectáreas de Dionicio Sosa, en el distrito de El Ramblón.

Este traslado fue parte del proceso de laicizacion liberal que se dio a nivel nacional, entre las décadas de 1860 y 1890. Allí se produjo un avance del Estado nacional sobre el control de aspectos de la vida y la muerte de los habitantes. Así, se crearon el Registro Civil, que otorgaba la identidad y certificaba matrimonios, y se avanzo en el control de los cementerios, transfiriéndolos a la órbita municipal.

Las obras del cementerio de El Ramblón y el traslado comienzan, entonces, en 1874 y finalizan recién en 1893, y estuvieron a de Alcides Roger. Con posterioridad se construyó otro cementerio, en el distrito de Buen Orden, en 1895, mientras que los terrenos desocupados en el centro por el traslado se transformaron en Vivero Municipal.

ramblon 4.jpg

El cementerio está en el cruce de Carril Norte y calle del Cementerio, en el límite entre los distritos de El Ramblón y Alto Verde. Tiene un total de tres hectáreas, unos 40 nichos y unas 5.000 tumbas, la mayoría de ellas con cruces de madera sin identificación o solo montículos de tierra.

Es un cementerio municipal y está bajo el cuidado del área que también administra los cementerios de Buen Orden y Palmira.

Hay muy pocos registros de cuántos cuerpos hay en el cementerio de El Ramblón. La mayoría de los libros de ingreso se perdieron accidental o intencionalmente. Se calcula que allí hay unos 5.000 difuntos, y solo el 15 por ciento de las tumbas están identificadas. Incluso se ha excavado algunas nuevas sobre otras ya existentes, según lo reconocen los mismos cuidadores.

Allí hay unas 200 cuyo canon es pagado por los deudos, pero el resto es de familias que no pueden afrontar ese gasto y hay muchas de indigentes o personas sin familiares.

Pero también hubo en otras épocas ingresos de cadáveres que eran enviados de otros departamentos, especialmente de hospitales.

ramblon 6.jpg

La Administración de Cementerios de la municipalidad de San Martín sostuvo que no se han abierto “nuevas tumbas sobre tumbas antiguas”. Alejandro Valenzuela, a cargo del área, indicó que "en El Ramblón hay un nuevo sector de sepulturas abiertas, para las posibles víctimas de Covid 19, pero no se cavaron sobre antiguas tumbas sino que fue a continuación”.

Embed
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=3627701984122582&id=100006484490076&sfnsn=scwspwa

Se sostuvo que, por protocolo sanitario, “la gente que muere por coronavirus no puede ser sepultada en Palmira o Buen Orden y es llevada a El Ramblón, donde hemos abierto desde el año pasado 20 sepulturas”, dijo Valenzuela.

Sin embargo Valenzuela no acierta o desconoce la realidad, ya que sus dichos lo refutan muchos deudos de fallecimientos recientes por coronavirus, que han llevado a sus familiares fallecidos a los cementerios de Buen Orden y Palmira. Además también hay testimonios de viejos sepultureros que indican que no queda un plano preciso de las tumbas, ya que la mayoría se extraviaron o fueron robadas y se sabe donde han habido tumbas con anterioridad.

Si el funcionario tiene claro dónde están las tumbas de este cementerio, debería aportar esos conocimientos a la Justicia Federal, que hace años está tratando de identificar en que área se realizaron enterramientos ilegales y colectivos en ese cementerio en los años ´70s.

ramblon 7.jpg

La realidad de ese cementerio es conocida por este medio, después de un trabajo de investigación efectuado en 2013, por la posible existencia de unas 400 tumbas de NN en los años 70, que pueden estar directamente relacionados con las ejecuciones efectuadas por los grupos de tareas durante la dictadura militar.

Seguir leyendo