Ciencia

Estudio descorazonador: el ejercicio quema menos calorías de lo que se creía

Un reciente estudio sugiere que el cuerpo humano compensa el gasto energético reduciendo el total de calorías que se eliminan mediante el ejercicio

Luego de una intensa sesión de entrenamiento, muchas personas revisan con optimismo el contador de su dispositivo electrónico. Existe la creencia generalizada de que cada movimiento suma de manera lineal al gasto total del día. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por expertos en fisiología indica que el organismo no funciona como una simple calculadora aritmética. Las investigaciones recientes sobre pruebas de actividad aeróbica demuestran que el consumo energético diario solo aumenta en una fracción de lo que predicen las fórmulas estándar.

Cuando la actividad física se incrementa, el cuerpo reduce discretamente el uso de energía en otras funciones vitales. Este mecanismo mantiene el gasto total dentro de un rango sorprendentemente estrecho, a pesar del esfuerzo realizado. Los científicos plantean que el organismo compensa el gasto de forma interna para proteger sus reservas. Los datos obtenidos obligan a reconsiderar la idea básica de que más ejercicio siempre se traduce en una quema proporcional de calorías.

La compensación en el gasto de calorías

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A través de diversos ensayos controlados, la brecha entre el esfuerzo percibido y el total de energía consumida aparece de forma recurrente. El doctor Herman Pontzer, de la Universidad de Duke, analizó cómo los niveles crecientes de actividad coinciden con reducciones medibles en otros costos energéticos diarios. En lugar de acumular el gasto del ejercicio sobre el metabolismo basal, el cuerpo redistribuye sus recursos entre el descanso, el sueño y las tareas rutinarias.

Este fenómeno se conoce como el modelo restringido de gasto energético. Bajo esta premisa, el cuerpo ajusta sus funciones internas para que el consumo de calorías no se dispare de manera descontrolada. Gran parte de esta caída proviene de la tasa metabólica basal, que representa la energía necesaria para mantener los órganos en funcionamiento. Aunque este ajuste no explica la totalidad del déficit, confirma que el sistema humano busca el equilibrio presupuestario de forma constante.

Diferencias entre el cardio y la fuerza

ejercicio

El entrenamiento aeróbico parece generar la mayor compensación energética entre los participantes evaluados. Aquellos individuos que realizaron largas sesiones de cardio mostraron una caída más pronunciada en otros gastos diarios en comparación con quienes realizaron trabajos de fuerza. El levantamiento de pesas requiere procesos de reparación muscular que podrían limitar la capacidad del cuerpo para recortar gastos en otras áreas.

Cuando se combina una dieta estricta con una alta carga de actividad, la compensación de calorías alcanza niveles todavía más altos. Ante la falta de alimento, el organismo protege las funciones esenciales mediante el recorte en gastos discrecionales, como el movimiento espontáneo o la recuperación celular. Los experimentos en modelos animales respaldan esta teoría, demostrando que en condiciones de escasez, el ejercicio adicional a veces no logra elevar el gasto total en absoluto.

A pesar de los resultados de este estudio, la actividad física mantiene una importancia fundamental para la salud integral. El enfoque debe separar la pérdida de peso, impulsada principalmente por la alimentación, de los beneficios sistémicos del movimiento. El entrenamiento fortalece el corazón, mejora la condición física y reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas, independientemente de cuántas calorías se registren en la balanza.

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