La salud de las plantas frutales es la base de una buena cosecha. Cuando una planta de tomate recibe los nutrientes adecuados mediante el compost, desarrolla una resistencia natural ante cualquier ataque. La debilidad nutricional, por el contrario, facilita que los "bichos" ganen terreno con rapidez sobre el tejido vegetal.
Estas son las 4 peores plagas que enfrenta una planta de tomate: así puedes combatirlas
El tomate puede ser una de las joyas de cualquier huerta de jardín, pero es una planta susceptible a algunas plagas muy destructivas

Los tomates son muy suceptibles a las plagas, por eso es vital cuidarlos mucho si no queremos que terminen infectados. Imagen generada con IA
Si estás sembrando tomate, tenés que conocer cuáles son las plagas más comunes que enfrenta esta planta, y que pueden arruinar el fruto que da. Te presentamos una lista de las más comunes, y algunos consejos para combatirlas.
1 - Arañuela roja
La arañuela roja es una amenaza silenciosa, especialmente cuando el calor aumenta y la humedad baja. Este pequeño insecto se esconde en las hojas, por lo que conviene usar una lupa para encontrarlo. El síntoma inicial consiste en la aparición de puntos amarillos que luego se transforman en una telaraña fina que seca las hojas por completo.
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El uso de azufre en polvo funciona como un remedio eficaz contra este ácaro. Las aplicaciones deben ser semanales o luego de las lluvias, siempre que la temperatura sea menor a 30 grados. Es fundamental respetar un margen de treinta días entre el azufre y cualquier producto con aceites para no quemar el tomate.
2 - Pulgón
Los pulgones llegan con la primavera y su presencia suele notarse por las hormigas coloradas que los custodian. Estos insectos succionan la savia, provocan el enrollamiento de las hojas y le sacan fuerza al crecimiento.
La biodiversidad en la huerta es la solución, ya que mediante la asociación con cultivos como el ajo o la albahaca, cuyos olores repelen la plaga de forma constante, se puede mantener la salud del tomate.
3 - Mosca blanca
La mosca blanca comparte características biológicas con el pulgón y responde a tratamientos similares. El insecticida de jabón blanco y agua permite secar el exoesqueleto del insecto al entrar en contacto directo. Las trampas amarillas con aceite también sirven para capturar a los ejemplares voladores que buscan colonizar nuevas zonas del jardín.
4 - Chinche
La chinche representa un riesgo grave porque sus picaduras abren la puerta a diversas enfermedades en los frutos. La mejor estrategia de control consiste en la recolección manual de los ejemplares. Se pueden empujar hacia un frasco con agua jabonosa para eliminarlas sin necesidad de aplicar químicos agresivos sobre la planta de tomate que se desea consumir.