La inteligencia artificial ya no es solo una promesa tecnológica: OpenAI quiere que forme parte de la vida cotidiana de millones de personas. Con apoyo de gobiernos y una ambiciosa estrategia global, la empresa busca reducir la brecha digital entre países y acelerar la adopción de la IA en áreas clave como salud, educación y prevención de desastres.
Estados Unidos impulsa la inteligencia artificial y busca integrarla en la vida diaria de los países
OpenAI lanzó una iniciativa global para expandir la inteligencia artificial en educación, salud y gestión de desastres, con apoyo de gobiernos
OpenAI apuesta por llevar la inteligencia artificial a la vida cotidiana
OpenAI lanzó la iniciativa OpenAI for Countries con el objetivo de expandir el uso de la inteligencia artificial en actividades diarias y estratégicas de los países. El plan incluye desde la construcción de centros de datos hasta la incorporación de herramientas de IA en sistemas educativos, sanitarios y de planificación ante emergencias.
Según la compañía, muchos gobiernos aún aprovechan solo una fracción del potencial que hoy ofrecen los sistemas de IA, pese a su capacidad para resolver tareas complejas y optimizar procesos a gran escala.
OpenAI suma países y refuerza su estrategia global
Hasta el momento, once países se sumaron al programa liderado por OpenAI, aunque con acuerdos adaptados a cada realidad nacional. En Estonia, por ejemplo, ChatGPT Edu ya se integra en escuelas secundarias, mientras que en Noruega y Emiratos Árabes Unidos la empresa participa en la creación de nuevos centros de datos.
La iniciativa está supervisada por el exministro británico George Osborne y forma parte de una estrategia que posicionó a OpenAI como uno de los actores centrales del auge global de la IA, con una valuación estimada en 500.000 millones de dólares.
La inteligencia artificial avanza hacia la vida cotidiana de millones
Además de educación, OpenAI busca aplicar la vida cotidiana de la inteligencia artificial en áreas críticas como la gestión de desastres. En Corea del Sur, por ejemplo, evalúa un sistema en tiempo real para alertar sobre emergencias hídricas vinculadas al cambio climático.
Los datos muestran que el uso intensivo de la inteligencia artificial aún está concentrado en una minoría: los usuarios más avanzados utilizan funciones complejas hasta siete veces más que el promedio. Incluso en países con alto acceso, como Singapur, el uso de IA para programación triplica la media global.
Fuente: Reuters.





