La que iba a convertirse en la primera granja comercial de pulpos del mundo terminó cancelada antes de abrir sus puertas. El proyecto, impulsado por la empresa de España Nueva Pescanova, quedó paralizado tras años de controversias ambientales.
España abandonó su plan para crear la primera granja de pulpos del mundo
La controversia por el bienestar de los pulpos inteligentes y solitarios llevó a la cancelación de la granja en España y a un debate global sobre la acuicultura industrial.

Todo acabo tras cuestionamientos sobre el bienestar animal y una extensa disputa legal. Ahora, su fracaso impulsa a varios países y estados de Estados Unidos a prohibir la cría industrial de pulpos incluso antes de que esta actividad se expanda.
Recomendadas
El bienestar animal quedó en el centro de la polémica
La compañía de España había anunciado la iniciativa en 2021 con la intención de construir una planta en Las Palmas de Gran Canaria capaz de producir unas 3.000 toneladas de carne de pulpo al año. Sin embargo, el plan despertó una fuerte oposición internacional por las condiciones en las que serían criados estos animales, considerados entre los invertebrados más inteligentes del planeta.
En el centro del debate estuvo el bienestar de los pulpos. Diversas investigaciones científicas sostienen que son capaces de sentir dolor, estrés y sufrimiento. Además, se trata de animales solitarios y de hábitos nocturnos, por lo que mantenerlos hacinados en grandes tanques, bajo iluminación permanente, generó críticas de especialistas y organizaciones defensoras de los animales.
La inteligencia del pulpo pone en jaque a la acuicultura industrial
Los cuestionamientos no quedaron solo en el plano ético. Estudios también advierten que el confinamiento favorece comportamientos agresivos e incluso episodios de canibalismo entre los pulpos, un problema registrado en instalaciones experimentales dedicadas a su reproducción. A esto se sumó el rechazo al método previsto para sacrificarlos mediante congelación.
Aunque Nueva Pescanova defendió durante años el proyecto y aseguró que la acuicultura ayudaría a reducir la presión sobre las poblaciones silvestres, finalmente anunció la cancelación de la granja. La empresa de España atribuyó la decisión a motivos comerciales y regulatorios derivados de un prolongado conflicto con las autoridades portuarias, aunque no descartó retomar la iniciativa en otra ubicación.
La cancelación fue celebrada por organizaciones ambientalistas y de bienestar animal, que la consideran una victoria histórica. El caso también aceleró cambios legislativos en distintos lugares. Washington y California ya aprobaron leyes que prohíben la cría comercial de pulpos, mientras que Nueva York analiza una medida similar. Al mismo tiempo, España, México y Chile debaten proyectos para impedir este tipo de explotaciones antes de que lleguen a desarrollarse.
Para los especialistas, el caso marca un punto de inflexión. Más allá del creciente mercado mundial de carne de pulpo, sostienen que el avance del conocimiento sobre la inteligencia y sensibilidad de estos cefalópodos está cambiando la forma en que gobiernos y sociedades evalúan la posibilidad de criarlos de manera industrial.
En pocas palabras
- Granja cancelada: España frenó el proyecto de la primera granja comercial de pulpos del mundo por controversias ambientales y de bienestar animal.
- Debate global: El caso impulsó un debate sobre la acuicultura industrial y llevó a prohibiciones en Estados Unidos, España, México y Chile.
- Inteligencia del pulpo: El creciente conocimiento sobre la inteligencia y sensibilidad de los pulpos redefine la evaluación de su cría industrial.