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Historias de vida

Entre caballos y chivos, así es la vida de una familia en el lugar más frío de Argentina

En Laguna Blanca, al sur de Malargüe, enfrentan –14°C. Cuentan que el frío es tan extremo que hasta los caballos regresan con el moco congelado en el hocico

La temperatura descendió a niveles extremos, y no es una metáfora: este lunes el termómetro marcó –14°C, y la sensación térmica llegó aún más abajo. “Este año sí se ha sentido mucho más el frío que otros años, bastante, bastante más”, dice Horacio.

El frío congela el resuello -o el moco- de los caballos

El frío es tan intenso que hasta el cuerpo de los animales reacciona. “No serían mocos, es el mismo resuello del animal que sale caliente por la nariz, empieza a transpirar y se le congela directamente en el bigote”, explica. “Uno dice el moco, pero es el resuello. Anoche mismo llegué y el caballo venía con las narices congeladas”, relata.

caballo con moco congelado.jpg

El frío congela hasta los mocos de los caballos. Ellos sufren el frío, cuenta su amo a UNO.

No es una imagen exagerada ni literaria: es una señal cruda del rigor climático. A caballo se recorren estos caminos, a caballo se trabaja. Y si el caballo sufre, se detiene todo.

El frío que flaquea y mata a algunos animales

Horacio se crio en Laguna Blanca, donde hoy sigue dedicado a la crianza de animales. No necesita consultar el parte meteorológico para entender qué pasa: lo ve en su hacienda. “Con estos hielos así, los animales se enflaquecen y mueren de flacos. Siempre, casi todos los años pasa. A fines del invierno se mueren de flaqueza, porque se han enflaquecido mucho con el frío”.

Este fenómeno no es exclusivo de su campo. “En muchos lugares que estamos cerca de la sierra, lugares muy altos, pasa igual. Hemos invernado en lugares muy altos y les pasa a todos lo mismo”, advierte. El invierno cobra vidas animales, silenciosamente.

Vida rural, leña y aislamiento en medio de la nieve

La casa de Horacio se calienta con leña. No hay gas natural ni otras comodidades. “Nos calefaccionamos con leña, a fuego. Estamos más que acostumbrados, pero este año se ha sentido mucho”, repite.

Embed - Caballos en medio de la nieve de Malargüe

Laguna Blanca está lejos de todo. A 30 kilómetros de la escuela de Ranquil Norte, Horacio ni siquiera sabe si las clases se suspendieron o no. La conectividad es escasa y las prioridades son otras: sobrevivir, cuidar los animales y encender el fuego para no congelarse.

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