Ambiente

Enterraron lana de baja calidad en el suelo por dos años y descubrieron que funcionaba como fertilizante

La lana de oveja, un residuo con escaso valor, se transformó en un fertilizante orgánico de liberación lenta tras un experimento en Polonia.

El resultado fue inesperado. La lana comenzó a liberar nitrógeno mientras se degradaba y favoreció el crecimiento del trigo. Te contamos cómo lo lograron.

De residuo a fertilizante: el secreto de la lana de oveja para el suelo

El experimento comenzó en abril de 2023, utilizó lana gruesa procedente de ovejas de montaña, un material que normalmente tiene poco valor comercial. Los investigadores la cortaron en pequeños fragmentos y la mezclaron con los primeros 15 centímetros del suelo antes de sembrar trigo de invierno. Se prepararon parcelas de 10 metros cuadrados con distintas cantidades de lana: 0.5%, 1% y 2% del peso del suelo. También dejaron una parcela sin lana como control.

Durante las dos temporadas analizadas, los científicos midieron la degradación de las fibras y la cantidad de nitrógeno disponible en el suelo. La diferencia apareció rápidamente. Un mes después de incorporar la lana, la parcela que recibió la mayor cantidad ya tenía casi tres veces más nitrógeno mineral que el terreno de control. En primavera, las diferencias fueron todavía mayores. Según la cantidad aplicada, el nitrógeno disponible llegó a ser aproximadamente el doble o incluso casi veinte veces superior al del control.

¿Cómo la lana de oveja mejora el suelo?

La explicación está en la composición de la lana de estos animales. Sus fibras están formadas principalmente por queratina, una proteína rica en nitrógeno. Cuando los microorganismos del suelo comienzan a degradarla, ese elemento se libera progresivamente y puede quedar disponible para las plantas. A diferencia de algunos fertilizantes convencionales, la lana no libera todos sus nutrientes de una vez. Actúa como una fuente de liberación lenta.

Los investigadores observaron además que el trigo tratado con lana desarrolló más macollos, tallos más altos y una coloración foliar más intensa. El efecto positivo se mantuvo hasta dos cosechas, lo que llevó a los autores a plantear que la lana de baja calidad puede utilizarse como fertilizante orgánico rico en nitrógeno.

En pocas palabras

  • Lana de oveja: Se transforma en fertilizante orgánico de liberación lenta en un experimento polaco.
  • Experimento: Enterrar lana en el suelo por dos años liberó nitrógeno, favoreciendo el crecimiento del trigo.
  • Resultados: La lana actúa como fertilizante rico en nitrógeno con un efecto positivo duradero en el suelo.
Resumen generado por Thinkindot AI

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