En Mendoza faltan medicamentos que se requieren para tratar a las personas que ingresan a terapia intensiva. Daniel Salas, de Distrifar, dialogó con Radio Nihuil y explicó la grave situación: este viernes se vendieron las últimas 300 ampollas de vecuronium, la droga que tenían en stock en Distrifar para llevar adelante la sedación de pacientes que requieren ser intubados. Se trata de los pacientes que se están en grave estado en terapia intensiva, y a los que se les debe colocar un respirador artificial. De todas maneras, advirtieron que el problema es nacional: en Argentina falta la materia prima para fabricar las drogas que se utilizan en terapia intensiva.
En Mendoza faltan medicamentos para sedar a pacientes en terapia intensiva
Medicamentos faltantes
"La provisión de medicamentos para el tratamiento de Covid-19 está muy complicada en Mendoza", dijo Salas y fue más allá al puntualizar cuáles son los fármacos que no se están consiguiendo con facilidad en la provincia. Se trata, sobre todo, de aquellos medicamentos que se utilizan para sedar a los pacientes que están intubados en terapia intensiva.
También explicó que al ingresar al apartado de "faltantes" de la página de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) figuran cuáles son las drogas faltantes en forma crónica en el país, y estas drogas de sedación figuran en esta lista. es decir que no escasean sólo en Mendoza, sino en todo en territorio nacional, a causa del Covid-19, pero es una situación que ocurre con anterioridad a la pandemia. Sin embargo, ahora repercute en la salud pública de la población a raíz de la gran cantidad de contagios y de la gravedad de los casos.
En esta situación se encuentra el midazolam, una droga que se utilizó al comienzo de la pandemia y luego entró en falta. Se reemplazó por otros medicamentos -como el atracurium- que, según explicó Salas, también comenzaron a faltar y el vecuronium.
"Nosotros notábamos que pedíamos 5.000 ampollas de atracurium y nos mandaban 200, y así sucedió con todos los medicamentos que cumplen la misma función", afirmó.
Una situación crítica
Salas explicó que actualmente ya no tienen drogas para la sedación, ya que se vendieron las últimas 300 ampollas del único medicamento con el que contaban para este procedimiento en Distrifar.
Salas aclaró que Distrifar abastece a los grandes hospitales y a las clínicas privadas de la provincia, por lo que lo que está ocurriendo afecta al sistema de salud en general.
Por otra parte, explicó que ante la gravedad de la situación, los médicos están probando con otro tipo de drogas, algunas de las que se utilizan para anestesiología.



