Es importante además, tener perros que se adapten a las condiciones climáticas de los ambientes en que vivimos así evitamos sofocamientos por calor o problemas de salud por fríos extremos. A su vez, no sólo es importante dónde duermen nuestros perros, también hay que asegurar que tengan contacto diario con la naturaleza y paseos periódicos.
Según la ciencia, dónde deberían dormir nuestros perros
El debate sobre dónde es mejor que duerman los perros es una lucha muy antigua con dos bandos muy marcados. Por cuestiones de afecto y empatía, muchos dueños permiten que sus amigos de cuatro patas duerman dentro y en encima de la cama. Otros partidarios de los animales elijen que sus perros duerman en el jardín bajo condiciones cómodas como una cama, casa con techo, alimento y agua.
Los amantes de las mascotas difieren en opinión pero la última palabra la tienen los expertos en bienestar animal. La ciencia en primer lugar prioriza las razas y sus características particulares.
Perros descendientes de los lobos tienen tendencia a ser muy unidos a su familia humana buscando imitar la manada. Estos perros como los pastores alemanes, disfrutan de la compañía constante y son más felices viviendo en el interior del hogar. En el caso de pasar tiempo solos o estar en el exterior, se sienten más acompañados y tranquilos si hay otros perros con ellos.
Según Rob Halpin, vocero de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad Animal en Massachusetts explica que privar a los perros de la compañía humana y forzarlos a vivir afuera debilita sus deseos naturales, convirtiéndose ello en una forma de crueldad animal.
Perros de razas pequeñas como los caniches, chihuahuas y buldogs, tienen una mejor calidad de vida si permanecen y duermen en el hogar. Dejar a un perro de raza pequeña dormir en el exterior y en temperaturas frías, puede causarle problemas graves de salud.
Mantenerlos en el interior confinados tampoco es bueno para nuestros amigos perrunos según la ciencia. Pueden desarrollar estrés y ansiedad, subida de peso, hiperactividad y otras afecciones producto de no salir a pasear ni conectar con otros seres vivos.
Cómo cuidar la salud de tu perro: recomendaciones de la ciencia
- Mantener una dieta balanceada respetando las comidas del día.
- Ejercicio y salidas a pasear regulares.
- Visitas a la veterinaria y chequeos anuales.
- Mantenerlos higienizados y limpios.
- Promover la socialización con otros perros.
- Jugar con ellos e incorporar al juego elementos.
- Pasar tiempo de calidad y afecto, hablar con ellos, acariciarlos y hacerlos sentir amados.
Como padres y cuidadores de cachorros es importante aprender a leer las señales de nuestros perros para atender sus necesidades. Así como dejarlos elegir dónde se sienten más cómodos y seguros.





